miércoles, 29 de junio de 2011

De quién es la banca; de la persona o del partido?

En el post anterior deslizamos la idea de lo conveniente de dar un fuerte debate acerca de quien es el legítimo poseedor de una banca legislativa.
Si la persona o el Espacio votado.

Particularmente considero que es el espacio, con su contenido programático e ideológico el legítimo y primer dueño de la banca. De ahí que relego a una segunda instancia a quienes componen dicho espacio e ingresan a las Cámaras para la ocasión.
Sin ser esta consideración tan rígida en función de dar libertad de conciencia a la persona respecto a temas sensibles que atañen a sus creencias. O el beneficio del cuestionamiento de determinados artículos de un proyecto de Ley que impulse algún miembro de su bancada.

Obviamente, soy conciente que la intencionalidad en otras personas, puede ser distinta o inclusive, contraria.
Por ejemplo; se da el caso de una superposición de contrarios en determinadas franjas de votantes; donde la diferencia entre quien votarían en el orden nacional, llega a ser directamente opuesta a quien votarían en su localidad.
Esto es muy curioso y se dirige un primer análisis a establecer que dicho votante se inclina a hacerlo por la figura, por la personalidad misma de quien vota, por encima de a quien representa y de los contenidos programáticos que declama ese espacio.

El Frente Amplio uruguayo llega en estos momentos a una instancia por demás ajustada en el Senado, habida cuenta que un segundo senador ha decidido abandonarlo.
Por tal circunstancia, el E-609 reclama para si la banca y el nombre mismo de "Patria Grande" que Jorge Saravia pretende arrogarse. Curioso que Saravia invoque el "respeto a la participación popular" a fin de justificar su tranfugueada. Ver aquí.

Cuando el caso Borocotó, las hordas liberales se levantaron desde La Nación y otros púlpitos afines haciendo rodar la bola de un "colosal escándalo". Una crisis institucional de aquellas se avecinaba con la situación.
Curioso que en instancias de la 125 cuando el salto fue burdo y masivo, pero para el lado contrario, el hecho fue mas o menos caracterizado como un "éxodo patriótico" en defensa de "el campo" erigido para la ocasión como la Patria misma demandando albergar a éstos sacrosantos próceres de su irrestricta defensa.
Para ello, los medios se ocuparon muy bien de naturalizar la cuestión y hacer virar al electorado mismo de la convicción por la cual habían votado poco antes al FpV, cosa que consiguieron hacer efectiva en las elecciones de mediados del 2009.
En mi opinión, sería bueno seguir los pasos de lo que acontece en Uruguay para -y en vistas de las próximas elecciones- tirar el tema con fuerza sobre la mesa.
El caso pampeano es un ejemplo de como desde presidencia ya sientan las bases para no volver a repetir errores demasiado costosos; los que se avalanzaron sobre el Gobierno a poco de haber asumido.

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13 comentarios:

  1. Hola Daniel
    Creo que lo que embarra mucho más la cuestión (además de las etiquetas de "traidor" o "patriota") es el hecho de que muchas veces quien ocupa la banca, está ahí porque "da marketing" o porque es un lobbista (como va a serlo, si lo eligen, Llambías)y una vez conseguido su objetivo, ni siquiera le interesa ocuparla. Lo que quiero decirte es: comparto plenamente con vos que debería ser del espacio, porque al fin y al cabo fuiste elegido dentro de ese colectivo, pero hay tanto diputado ó senador que privilegia más intereses sectoriales y hasta personales que los del partido (que representan la visión colectiva) que se dificulta enormemente el tema.
    Abrazo

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  2. Claro Sujeto; abundan los "profesionales" de la política, es cierto. Y cuentan con un buen despliegue de "técnicas", donde el pasarse de bando no les dificulta ningún problema de conciencia.
    Abrazo.

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  3. Coincido, Daniel. Creo que más allá de que los medios muestran como "buena" la objeción de conciencia cuando les conviene (cuando no pontifican acerca del espíritu de cuerpo y toda la sarasa) un colectivo, para ser efectivo, debe actuar cohesionado.

    Ya ni da pedirle la banca a Vicky, ¿no?

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  4. También pensé en ella, Ricardo. Ya fue, como dicen los pibes.

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  5. ya fue la banca de donda y tantas otras cosas.. pero, entonces entiendo que Cristina elija llevar tanta gente propia en las listas. Es simple.

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  6. Y si; "el que se quema con leche..."

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  7. Pues yo partiría del hecho de que al elegir una boleta se elije la boleta del partido y no candidato por candidato. Sobre todo en lo que se refiere a diputados, muy pocos se conocen a todos los diputados de la lista. Aunque uno elija una lista porque le gusta quién la encabeza está votando a la lista completa incluso si el nº10 de la lista no le gusta.
    Por eso mi postura es que la banca pertenece al partido y no al individuo. La única forma de que la banca sea del individuo es que se seleccionen uno por uno a los candidatos hasta completar la lista sin importar su procedencia (sería engorroso el conteo posterior de votos, me temo)

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  8. Comparto la posición de Iris. Sucede que se ha vaciado de contenido los partidos... por eso nos hablan de listas sábanas etc.
    Me parece que en una lista, desde el primero al último se tienen que hacer cargo de ... se acuerdan de las plataformas?????
    IDEOLOGÍA PARTIDARIA COMPAÑEROS!!!!!

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  9. Uno pasa por si mismo las cuestiones. A ver. Si yo fuera candidata no lo seria de un partido que no fuera coherente con mis ideales y los caminos para alcanzar esos ideales. Pero supongase que mi banca inside en un tema en que no habia un apriori que hubiera sido evaluado previamente. Supongase que yo tengo que votar por si o no a la aceptacion del aborto. Yo votaria por si, aunque la disciplina partidaria me dijera que no. Y despues renuncio. Puedo ser infiel si se quiere a la disciplina partidaria pero no seria yo si no soy consecuente con mi etica personal. He dicho.

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  10. Mi posicion es obvia creo . Yo creo que nunca deben votarse personas sino partidos e ideologias por tanto als bancas son de los partidos politicos , el que no se encuadra en ese partido debe ir a otro y buscar su banca en el partido donde s esienta identificado . Y claramente hablo de partido y no de espacio como biebn decia enl senador Cabanchik . Yo sueño con elñ dia donde el candidato pooco importe porwue es el partido el que expresa claramente la orientacion del voto

    Un abrazo

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  11. Muy buenos, excelentes comentarios.
    Y con las precisiones de Iris, Hilda y Nilda estoy absolutamente de acuerdo.

    Respecto a lo que dice Javier; debería debatirlo. Porque es claro que hace rato los caminos se dan por acuerdos de partidos que confluyen en un espacio.
    Está bien; la expresión de la ideología uno la encuentra con seguridad en el partido al que adhiere; pero al ir a votación, la cosa debe ser generosa en cuanto abrirse al espacio de contención. Entonces nos encontramos con la herramienta de los acuerdos programáticos. No creo que deba imponer el punto de vista de mi partido sobre ello (además no sería viable). Si, jugar la estrategia común y según la coyuntura ver la ocasión donde pueda ponerse en valor la propuesta partidaria.

    Abrazo.

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  12. Las bancas son del partido y punto.
    Los personajes arriban a ella, por conveniencia personal o por ideología, gracias al partido que supuestamente representan.
    Es más, considero que debería existir un mecanismo que el que saca los pies del plato, renuncie y listo, permitiendo así que asuma el siguiente suplente de la lista para poder llevar a cabo la tarea de ese partido y que para ello voto la gente.
    Distinto sería el caso si las boletas fuesen unipersonales y por cargo electivo. En ese supuesto, lo que estaríamos votando es una persona que representa lo que pienso y si se cambia en el camino, alpiste, perdiste.
    Por eso existen los partidos políticos. Los hombres pasan las organizaciones quedan

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