sábado, 9 de julio de 2011

Los vasos comunicantes - 2

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Siguiendo el hilo del post.anterior, el tema es apreciar como podemos ir conectándonos desde nuestra biografía, desde nuestra propia identidad, que supo acumular tanta experiencia en forjarse como una distinción ideológica y ha vivido diversas posibilidades de expresarse.Escasas y logradas. Pero siempre truncadas.
En determinados períodos, casi nulas, pero nunca abundantes.
Y cuanto lugar además, fue ocupando con cada proposición que estimamos suficiente, pero que sin embargo echamos al intercambio social para revalorar.
El caso es que lo que se acumula en algún momento encuentra su expresión y provoca salida.
Cuando ubica el detonante.
Luego nos queda ver si esa expresión sigue un curso que más o menos nos vaya identificando, o se pierde absorbida por los factores que tienden a conservar la escena.
Cosa ésta que prevalecía usualmente en anteriores décadas. Y que ahora se nos presenta en parte agotada.
Esto es para nosotros, la oportunidad a aprovechar.
Y lo que habría, en mi opinión que poner en un alto valor ya que es el plafón mismo para hacernos más capaces. Menos vulnerables a que nos derrote la fuerza conservadora de los privilegios.
Somos más y vamos contando con más fuerza, quienes pretendemos fogonear una comunicación que exprese nuestros mejores anhelos...
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Había una ruta, para nosotros, los chicos de los '60 -que para ese momento creíamos "natural"- hacia conectarnos con lo mejor del otro.
Para apreciarlo, para ayudarlo y recibir su ayuda.
Se trataba de lo religioso, que incidiría en mi de manera cíclica. Por períodos, en distintos planos.
Era importante ésta cosa de la trascendencia y de la fe, pero había un punto fundamental en la pretendida cimentación allí de los valores solidarios.
Siempre era indispensable ayudar y allí estaría la religión. Hasta que tempranamente descubro que no es tan así.
La ayuda la ejecutaba finalmente cualquiera...
Pero, la ayuda del Estado era la cuestión a observar. Hasta donde llegaba siendo que no debería de dejar de extenderse jamás.
En mi infancia no entendía -por lo muy poco que entendía de la cosa- política sin Estado.
El marco de contención, planificación y despliegue era lo descollante. Allí había que estar, en cada lugar para ejercitarlo.
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Mi viejo era el presidente del Club y de la Sociedad de Fomento. Luego hizo que asfaltaran nuestras cuadras.
No conocía yo la palabra "liberalismo". Pero si, "socialismo".
Es que había que ir hacia eso? que tampoco sabía bien que era, pero que cada vez que se lo pronunciaba, detenía el discurrir de la gente casi en forma reverente.
Era lo ideal. Era lo siniestro. Era un misterio.
Más o menos así, alternativamente, era lo que escuchaba de este estadio que andá a saber cómo y cuando se abordaba. 
Pero lo que si más o menos percibía, era que tal vez por allí pasaba esta cosa de "entendernos todos en un denominador común". O no?...
Contra el gigante del Norte, entonces, competía el gigante del Este europeo; la "Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas".
-"Mirá, el comunismo es lo ideal, pero nunca se alcanza".
-"Pero, es como el socialismo?"
-"No, el socialismo es otra cosa"
-"Y cual es la diferencia?"
-"Eeeh..." y escuchaba entonces las mas variadas explicaciones al respecto.
-"Y como es la cosa, entonces, en Rusia?".
-"Tienen un desarrollo fortísimo. Son los que ponen cohetes en órbita junto con los norteamericanos".
Pero no se me ocurrió preguntar si la gente era feliz allí, ni me lo dijeron. Tampoco que probablemente tenía cierta tristeza.
La cuestión es que los norteamericanos llegaron primero a la Luna. Les ganaron!
De eso se trataba? Para qué?... Pero lo notable, era que éstos tipos -"yankys", les decían- mataban a sus líderes, unos tras otros...
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Y por acá, en tanto, se iba escuchando cada vez más que el líder más grande, posiblemente volvería.
Enfrente de la casa de mi primo, había un loco que iba hasta la esquina; giraba y giraba mirando hacia el cielo, como buscando algo y en determinado momento cruzaba la calle y nos decía; -"Perón vuelve".
Mi primo se reía. -"Yo soy peronista", me decía.
Mientras tanto, traían a un militar desde allá, desde los Estados Unidos para que ocupara la presidencia.
Me llamaba la atención ese tipo tan gesticulante... e intrascendente...
Después vino otro que anunció que mi clase, la '57, junto a la anterior, se iban a salvar de la colimba.
Eso es lo que me quedó grabado de ese tipo que le iba a dar la "bienvenida" a Perón.
Para entonces, la comunicación entre quienes actuaban en política se iba haciendo más viva, y más caliente. Y eso repercutía en la gente común, según más o menos escuchaba entre familiares y vecinos-
Empezaban a aflorar cosas que -ahora entiendo- se venían acumulando.


10 comentarios:

  1. Esta vez, llegué primero (en el blog de Casciari se matan para hacerlo Jajaja).

    Daniel: Como veo que está haciendo capítulos de los temas, hago llegar una sugerencia.
    Enlazar donde dice "post anterior" con http://elaguantepopulista.blogspot.com/2011/07/los-vasos-comunicantes.html
    para que quienes no lo habíamos leído podamos hacerlo más fácil.

    No se si los rusos eran felices en esa época, pero ahora tampoco lo son. Les "vendieron" espejitos de colores.
    ¿Usted asegura que los yankys LLEGARON a la luna? <=Clic
    ("Como los EEUU estaba precipitado para aventajar a la entonces Unión Soviética en la carrera espacial, falsificó fotografías y una grabación de vídeo para embaucar a la opinión pública durante decenas de años").

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  2. Revista Orsai? tiene convocatoria..
    Si, el enlace es importante.
    No! de los yankys no tengo seguro ni el saludo. Me pongo en el pibe que era cuando lo vi por el viejo TV blanco y negro, cuya visión había que arreglar cada tanto yendo a la terraza y moviendo la antena:
    -"Ahora?"
    -"El 11 y el 13 se ven bien, pero se borró el 9!"
    En ese momento me lo creí completito el asunto. Fue una película increible.

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  3. Puede parecer raro a veces como nos unen ideas y horizontes similares. No solo a quienes tenemos distintas edades en Argentina sino en toda Latinoamerica.

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  4. La idea, en mi opinión, Ricardo, es darle duro y parejo a la cosa. Buscar ensanchar y hegemonizar el horizonte.
    No se asusten, gentes civilizadas de la Coalición Cínica! No nos vamos a poner uniformes del pensamiento.
    Somos diversos, bastante mas de los que muchos piensan. Desde ahí va la cosa.

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  5. "Somos más y vamos contando con más fuerza, quienes pretendemos fogonear una comunicación que exprese nuestros mejores anhelos..."
    ahi está el asunto, muy clara, muy buena y muy amena la seguidilla de post, espero el que sigue.

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  6. Y Si, los Yanquis llegaron a la luna se gastaron un montón de dólares y la URSS se desintegró y entre ambos sucesos hay una relación nos guste o no. Al final Perón tenía razón esa era una disputa totalmente ajena si tomabas partido por los yanquis o los rusos perdías. Nosotros perdimos.
    Yo soy uno de los crédulos que miró el alunizaje por TV y quedó alucinado, aunque se veía como el orto, seguir la serie posterior fue mucho más difícil porque el objetivo propagandístico ya estaba logrado, pero fue más enocionante que el primer acto. Yo tenía 21 años, estaba cursando materias de cuarto en Ingeniería y recuerdo que estaba en una clase de electrotecnia para químicos en el sótano de la Facu y me dije que carajos estoy haciendo aquí si todo pasa afuera. Ingeniería en esa época era muy combativa, teníamos al frente a Daniel Winner, luego secuestrado y desaparecido por la dictadura. Bueno resultado de esos pensamientos dejé la facultad y me dediqué a laburar y a la política, no me interesaba la universitaria mi mirada se orientaba hacia algo más pesado que recibir a la guardia de infantería con las mangueras de incendio y tirarle los bancos largos de dos o tres metros, los HDP no se atrevían a entrar, fue inolvidable. La facultad tenía o tiene un balcón que te daba la posibilidad de dominar en el Hall de entrada el terreno alto. Recuerdo que luego del episodio de las mangueras los culo roto lo mandaron tapiar. Por supuesto la pared de la vergüenza no tuvo tiempo de fraguar. Desistieron de la idea. Yo devoraba la literatura revolucionaria. Cooke, Fidel, el CHE, Fanon, Olmedo, entre otros estudios más serios pero menos movilizadores, lo que orientaba mis decisiones. En ese momento no era peronista pero ya estaba en franco camino de serlo. Eso ocurrió definitivamente hacia los 70. Pero esa imagino corresponde a la tercera parte de su invalorable saga de la mágica bolsita de los recuerdos.

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  7. Profe;
    que gran raconto nos traés.
    Qué barbaro las Facu combativas. Para aquella -anterior- "Noche de los bastones largos" yo era muy chico. Mi viejo se burlaba de Onganía...

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