viernes, 15 de julio de 2011

Nuestro proyecto es a largo plazo


En este preciso instante, se encuentran en Caracas, Ollanta Humala y Hugo Chávez. Pronto la Unasur se reunirá en Lima.
Los "Escribano", los "Diario La Nación" del Perú le habían advertido al nuevo Presidente que dejara a un lado todo contacto con "el tirano bolivariano" si pretendía ganar.
Se habían apropiado de la supuesta voz del pueblo -justamente el que desoyeron, persiguieron y asesinaron en su miserable trajinar por la historia- y desde semejante pretendido lugar le habían exigido se coloque el "saco de la modernidad", ese que atrasa mil años en su concepción de integración humanista del mundo, como exigencia a su "desafiante" postulación.

Cada encuentro, cada lazo debería ser para nosotros la afirmación misma de un nuevo eslabón en la que auguramos, larga cadena del mejor proyecto para el Continente.
Los proyectos populares se diseñan a largo plazo, justamente en contra de lo que suele esgrimir el liberalismo como crítica falaz.
Los liberales, no son proyectos. Solo implican el como ir ejecutando ajustes para sostener el status que demanda el sistema.
En determinadas instancias, aparecen corrientes denominadas reformistas que actúan procurando nivelar la balanza dando más participación en el ingreso a los sectores del trabajo.
Pero no cuestionan el núcleo de conjunto transnacional que exigen participen aliados hacia el condicionamiento o la expropiación misma de recursos de países vulnerables.
Para ello cuentan con un aparato comunicacional poderoso y la consiguiente fuerza bélica para llevar a cabo su andanada.
A medida que el mundo evoluciona, les corre la necesidad de armar mejores justificaciones para sus tropelías.
Aunque suelen ser groseros esos armados y el sistema se los perdona enfocando las cámaras hacia los bárbaros provocadores. En función de algo que tiene a buen cuidado como estrategia el cinismo del poder. Su victimización.
Los ataques combinados suelen cobrarse las vidas de niños e inocentes que jamás son suficientemente condenados.
Tanto ahora en una escalada militar en Libia como en el siglo pasado, en el genocidio que se le provocara a un Paraguay avanzado en desarrollarse y emanciparse a la vez, de la brutalidad colonizadora.
Es decir, el Imperio asola poblaciones civiles en nombre de la democracia y montado en la Estatua de la Libertad, así como Mitre escribía sobre la perspectiva emancipadora del Continente y su búsqueda a través de la épica sanmartiniana, en tanto mandaba exterminar niños paraguayos.
Ayer u hoy. Allí o acá es la misma codicia la que alimenta las más pérfidas intrigas con el combustible de la muerte.
Por eso debemos cobrar cada vez más fuerza. Sobreponernos a la vulnerabilidad. Estar atentos.

Nuestros movimientos populares luchan por una ubicación nacional y continental, buscando aunar cada vez más los lazos hacia un trabajo intenso y pacífico, portador de las mejores expectativas y llevando en alto el estandarte de la justicia social y la igualdad hacia el horizonte.
La lucha demanda el poder extender el proyecto que tanto cuesta generar, en el tiempo.
Para ello es necesario abordar un proceso de concientización permanente. Y el poder sumar voluntades para cimentar un avance pausado pero constante.
Muchas estrategias fracasaron en el pasado para llevar esta gran empresa a cabo. Por errores propios, o por el puño aplastante de la maquinaria de un sistema inhumano, que superpone su desmedida ambición y llama para su sostenimiento al egoísmo mismo de las sociedades. Las que paradójicamente, habrían de obtener mejores beneficios imbuidas de un colectivo inclusivo y contemplador de requerimientos y necesidades que permanecer aletargadas en un núcleo duro, estructural, difícil de horadar.


.

8 comentarios:

  1. Muy buen post.
    Me pasé toda la semana escribiendo sobre Macri, y encuentro en este post la frase que faltaba a mi razonamiento.
    "Los liberales, no son proyectos. Solo implican el como ir ejecutando ajustes para sostener el status que demanda el sistema."
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Muy buen post, redondito, en el doble sentido de la palabra. Clarito. Muy buena síntesis. Arriba el proyecto de Bolívar, arriba latinoamérica unida. arriba el UNASUR.
    Un abrazo compañero.
    Si lo mirás a escala global no hay duda que el neoliberalismo constituye un proyecto. En nuestro país coincido que lo que parece primar es la pelea cotidiana por conservar o ampliar el negocio. Sin embargo si tiene el neoliberalismo en nuestro país un proyecto de largo aliento que es interrumpido desde 2003 por el triunfo electoral del proyecto nacional. La contradicción no se vio de manera explícita hasta la crisis de la 125, de allí para aquí la búsqueda de un partido de derecha que exprese y concrete sus intereses es el aspecto táctico principal. El proyecto neoliberal es el proyecto de Martinez de Hoz. Campo, exportación de productos primarios, enajenación de los recursos naturales y del capital financiero. Saqueo de los recursos y primarización de la producción, control social estricto.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Atilio.

    Profe; sin duda que lo tienen.
    Y bien que lo describís en como nos fue pisándonos la cabeza a lo largo de la historia.
    Pero el proyecto ideológico de fondo del liberalismo entiende la ideología de pretender destruir las ideologías.
    Diríamos, un antiproyecto.

    ResponderEliminar
  4. Daniel, creo que eso de la falta de proyecto es la máscara bajo la cual pretende ocultarse la ideología. Es un mecanismo muy astuto sobre todo en un país que ha tenido tan malas experiencias con la política presentarse como los que no tienen ideología que han superado esa etapa, que quieren eficiencia y realizaciones concretas para que todos vivamos mejor y seamos felices. De esa manera te dejan en el lugar del atraso, de la vieja política. Macri es un ejemplo modélico de esa estrategia. Claro que eso funciona en los ciclos de bienestar de expansión, en los contra ciclos la gente se acuerda de que hay ideologías y eligen aquella que les dar mejor garantía de que pueden salir de la espantosa situación en que la dejó el liberalismo al que voto. Los que tienen el poder corren con ventaja para inventarse relatos creíbles. Es por eso que es válido identificar claramente cual es su proyecto oculto, dar pruebas e insistir. Los vientos siempre cambian.

    ResponderEliminar
  5. Profe;
    en un momento hasta se creyeron que aquel "Fin de la Historia" de Fukuyama era incontrastable. Era el tiempo en el que armaron el banquete de la soberbia.

    ResponderEliminar