domingo, 21 de agosto de 2011

Así que hace rato se acabó el famoso "Viento de cola"

Parece que vamos para un año SIN viento de cola
"Sobre-la-dirección-del-viento"
Y entonces? De qué estamos hablando?
.
Y digo;
si se está intensificando el valor agregado en lo producido en el sector agropecuario, cuál es el problema en un País como este? No es acaso coherente y necesario en función de su geografía y potencial?
Cómo es que los sectores denominados "del campo" -que tuvieron semejante perspectiva e influencia en tanto la andanada extorsiva que llevaran a cabo en el 2008- que pretendían semejante atención sobre si; ahora acusan al gobierno de depender de su producido?
En qué quedamos? No se propician exportaciones, expectativas y mercado interno para satisfacerlos?
Pero simultáneamente, estamos en el momento de mayor inversión y avance de los últimos tiempos en los ámbitos industrial y científico-tecnológico.
De que estamos hablando, entonces?
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13 comentarios:

  1. Eso del "viento de cola" siempre fue una ridiculez en sí misma, con la intención de ningunear toda política del gobierno ("Intencionalidad" a la que jamás se mencionó en los medios, sólo el oficialismo era "malintencionado").
    Todo viento de cola, o en contra, podrá ser dañino o beneficioso según donde un gobierno se pare, es elemental que una manada de imbéciles como son los del pastiche opositor jamás de los jamases se proponían aprovechar ningún viento de cola, si lo suyo (y lo prometían explícitamente) era chocar el Titanic.

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  2. En eso es justamente en lo que creo, Ram. En la intencionalidad.
    Justamente, el humanismo la menciona como la particularidad que define "lo humano".
    La intencionalidad es todo y un ejemplo cabal, llevado a la política es la actuación del alcalde que tenemos en la Capital.
    Las tiene todas a favor, como nadie las tuvo antes. Y su intención apunta clara y completamente a favorecer lo privado y hundir lo público. Si hasta se da el lujo de endeudar a la ciudad sin ninguna necesidad.
    O sea que el tipo tiene una intención clara y manifiesta, más allá de la luvia de dólares que le llueve por recaudación y co-participación.

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  3. Siempre ha existido y va a existir un "viento de cola" para ciertos sectores. "El oro nazi" en el caso de Perón. Los "petrodólares" en el caso de Chávez, y el "boom de la soja y las condiciones internacionales" en este caso. Sinos ponemos a escarbar en la historia latinoamericana, cada proceso que mejoró las condiciones de vida de los excluídos, según estos sectores, tuvo un "viento de cola".
    El único viento de cola que veo es el que sale de otro lado (dónde la espalda cambia de nombre), cada vez que hablan estas "indignadas" voces.

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  4. Curiosamente, estos mismos sectores son, por lo general, los que reivindican a la "Argentina potencia" del centenario; Un proceso con un verdadero viento de cola, el país subordinado al 100% a la agroexportación y a los vaivenes de los precios internacionales de sus materias primas.
    Hacen agua por todos lados, y las últimas declaraciones de Biolcati (un cínico, por ser módico con el calificativo) lo confirman claramente.

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  5. Tal cual, Cosme. Comparto absolutamente.

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  6. Por lo poco que sé de economía, entiendo que esta crisis que se vive hara que por unos buenos años los países emergentes aprovechen la coyuntura, ya que los centrales la están pasando fulera.

    Respecto al viento de cola, lo de siempre: sí, las condiciones fueron buenas, pero hubieran sido poco sin la voluntad política de aprovecharlas y volcarlas hacia mejoras en el plano económico y social pensando en mayorías y no en minorías.

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  7. Si en realidad el avance del país con este gobierno se debió al viento de cola, podemos decir que la clave de la conducción fue izar las velas de manera tal de llevar a TODOS a buen puerto.
    Saludos.

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  8. Ricardo; hay dos temas;
    uno es el de la voluntad política de toma de más o menos parte de la renta (y ahí se llegó a la instancia de tope con el conflicto de la 125).
    Y el otro el cómo distribuir esa renta. A algunos, el que los pasajes y servicios estén regalados para el aprovechamiento popular parece no decirles nada; por dar un caso.

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  9. Larabi; lo que no entiendo es que si existe un viento de cola, por que los opositores insisten en lo imprescindible de salir a tomar deuda al costo político del cual nos costó tanto desembarazarnos.

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  10. El viento de cola se transformó en un ventarrón que se llevó puesta a la oposición y con ella a una serie de mitos que han sabido construir en los tiempos en los que creían que el campo era orégano.
    Lo que espero de nuestros economistas y tecnólogos es que estén a la altura de los acontecimientos y sepan alimentar al Proyecto Nacional de nuevas y revolucionarias ideas y proyectos. Ese viento, el de la innovación, ese es el que necesitamos.

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  11. "El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. =William George Ward=

    Eso es "hacer" política; ajustar las velas.

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