jueves, 25 de agosto de 2011

La intelectualidad liberal se sostiene en el resentimiento


Juan José Sebreli es un gran escritor. El despliegue y tonalidad en sus ideas anda insistente y fluidamente en las frases que va deslizando, una tras otras, con un ritmo envidiable. Pero es un resentido. Y eso lo puede.
Esa emoción culminante lo embarga, inevitablemente.
Y su prolijo y desmenuzado análisis se tiñe así de manera insalvable.
"El olvido de la razón" es un lujo de libro. Lástima del olvido imperdonable de quien detenta esa razón: el ser humano.
Sebreli comprende al humano solo en su ámbito de discernimiento. Fuera de el se diluye casi hacia lo animalesco.
De todas formas el irá contra el líder. No será bruto como Lanata que nos dice brutos a quienes sostenemos al líder que no es de su agrado.
No es tan elemental como Lanata.
Le lleva un buen tranco.
Si Sebrelli va contra el mito que ha edificado el argentino que es mayoría, debería comprender antes, que cosa significa el mito para la conciencia, que antes que nada, lo reformula una y otra vez.

La conciencia busca el alma y el alma le da el guía. El guía interno. El referente.
Y la imagen que trasunta ese guía cobra una forma... humana!
Para hablar de Evita dice:
-"Tuvo la ventaja de ser la única mujer. Hoy tendría que competir. Y no tenía los elementos intelectuales como para competir con otras políticas".
Bien, aquí podría cerrase el libro, darle la mano y decirle; -"Buenas noches, vaya por la jubilación".
Lo de Eva fue acción. Alguien que poco ha leído lo sabe.
Lejos de discutir por la intentona de descalificarla intelectualmente -cosa audaz, entre paréntesis- no puede entenderse como semejante obra, la haya realizado Evita en tan escaso tiempo. Y con semejante magnitud. Desde semejante montaje colosal; ese es su atributo; lo descollante.
Y para eso no es preciso ser intelectual.

Sebrelli cree que sus libros abarcan todo. Y habla para La Nación, de cuya encuesta sobre los personajes míticos necesarios para la argentinidad, surgen primero un Borges; nadie más alejado de comprender al pueblo.
Luego un Cortazar; que con todo mi respeto, muy alejado que anduvo de nuestra realidad.
Para desembocar en un Sarmiento (ni San Martín, ni Belgrano, ni Moreno), sino el más acabado y recalcintrante racista de nuestra historia de cuya veracidad en la fundación de escuelas se duda bastante.
No así en Eva, que solita hizo 1.000, desde su Fundación.

El mito se enroca con referencia y no se puede andar por la vida pública sin referencia. Sea militando, sea ejecutando, sea legislando, sea apoyando u oponiéndose.
Es así que Sebrelli nos dice que:
-"Hoy a Evita le costaría mucho ser un mito". Y cuando dice eso, uno ya no sabe de que está hablando.
El núcleo, Sebrelli, de tu prédica, del haber escrito tanto cobró impulso en tu odio visceral a lo popular.
Y de ahí, la crítica constante al llamado "populismo".
Todos a la bolsa; los que "gastan" un mango de más para el pueblo. Los que lanzan consignas para dar referencia, que los buenos intelectuales liberales interpretan como "bajada de línea"...
No hay camino sin referencia. Ese cúmulo de anarquistas arrogantes no pueden construir una Nación. No saben. No saben interpretar al pueblo porque de hecho les repulsa.
"Todos populistas".
Señores liberales, intelectuales y afines; Hitler les corresponde a ustedes. Ni siquiera intenten tirarlo hacia aquí.
Esa es su cara salvaje, la que no se animan a sacar como el sacó la suya a la luz. El hiperracismo y la impiedad es de ustedes..
Nosotros somos pacifistas e integradores.
Jamás se me podría ocurrir, aunque tenga la idea de la no existencia de Jesucristo, ir la salida de una Iglesia a arrojársela por la cara a las viejecitas devotas como una verdad revelada.
Dármela de "desmitificador justiciero"
Esas señoras, habiendo cumplido su fatigoso ciclo en la vida, están recreando nada menos que la piedad, desde la configuración interna de ese mito que adoran.
Están trabajando internamente.
La vagancia -en cambio- y el aburrimiento de los intelectuales liberales es pasmosa. Jamás, la idea de un libro que llegue al pueblo.
Siempre el mismo merodeo por su clientela fiel de la zona Norte.
Y para qué? Para qué tanto papel escrirto?
Para pretender demostrar una y otra vez que somos unos burros los que consideramos y estimamos las ideas populares?
Yo que ustedes no estaría tan seguro.

Hay mucho racismo en los sitios civilizados.
Hay poco entendimiento de las tradiciones y los impulsos populares.
Hay mucho desentendimiento de la idea de "lo humano".
“Hipercrítico" califican los críticos al nuevo libro de Sebrelli.
Yo digo; para analizar mitos, hay que comprender primero que es un mito, y entendiendo que el mito actúa en el pueblo; no vendría mal preguntarse; qué es el pueblo?

Ah! miserias, defectos tenemos todos, como para andar rumiando sobre eso. Pero la construcción de un mito no suele considerarlos.
Es así Sebrelli, bajá la guardia. El mito se hace con lo mejor de quien lo constituye al que se le suma lo mejor que se pueda captar a su alrededor para engalanarlo.
Y esto no es por obtuso o por fanático.
Esto lo opera la conciencia, que necesita para su viaje por esta complicada vida, un guía claro y consistente. Y como a todo solemos hacerlo a "nuestra imagen y semejanza". Como a Dios mismo así lo hemos hecho.
El mito tiene inexorablemente, una cara humana.

Ah, y si Maradona es un mito Sebrelli es porque...
no, para que insistir, vos nunca jugaste al fútbol.

18 comentarios:

  1. "...este carácter de “propia” de la cultura argentina se ha evidenciado más en la cultura popular que en la cultura académica, tal vez porque un intelectual puede separarse de su destino histórico por un esfuerzo de abstracción, pero el resto del pueblo, no puede –ni quiere– renunciar a la historia y a los valores y principios que él mismo ha hecho germinar en su transcurso.
    La cultura académica ha avanzado por sendas no tan claras. A la mencionada
    influencia de las grandes potencias debemos agregar el aporte poderoso de la herencia cultural europea. No tiene sentido negar este aporte en la gestación de nuestra cultura, pero tampoco tiene sentido cristalizarse en él".
    Esto lo escribió otro mito popular, un tal Juan Domingo Perón.

    ResponderEliminar
  2. Es el resentimiento de los gorilas expresado desde la intelectualidad .

    Este sujeto en 2003 salió a apoyar fervientemente a Lopez Murphy , es decir la continuidad del ajuste .

    Yo prefiero juzgar a las persona por lo que hacen y no por lo que dicen o escriben

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Los intelectuales liberales, son la "basurita" del resentimiento y la decadencia que sueñan con carruajes donde damas y caballeros con galera lucen sus miserias mirando al pueblo ignorante y hambreado del centenario.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Simplemente brillante, y nos quedamos con esta: idea "¿para qué escribir tantos libros?", si van a decir siempre lo mismo; una eterna recapitulación del rosario de odios compartidos entre autor y lectores. Una enfermiza obsesión por reafirmar la propia identidad, so pretexto de indagar en la del otro, a quien nunca entenderán, porque no les interesa entender.

    ResponderEliminar
  5. Acertó un pleno con el asunto del racismo. Es la actitud intelectual que pone en juego Ortega y Gasset cuando escribió "La rebelión de las masas". En Sebrelli, y los que son como Sebrelli, la propuesta para criticar la masscult es la huída hacia atrás, un escape pregutembergniano, o sea, el momento antes de que el libro se transformara en un medio y no en la posesión preciosa de quien poseía el soporte y el código correspondiente a ese soporte.
    La crítica desproporcionada, y mítica, de Sebrelli es una apelación snobista a unas condiciones que han caducado y que, en opinión de este señor, deberían anularse.
    Repito, pese a las apariencias, lo de Sebrelli es también una apelación mixtificante. Responde a un mito con un razonamiento que juzga eficiente por sí mismo y que él supone anula el recurso "populista". Lo hace sin ver que intenta desmontar un mito con otro mito.
    En ese sentido, la crítica no es racional, es una petición de principio basada en la autoridad de quien se presume autorizado per se y no debe presentar argumento alguno más que el prejuicio apenas disfrazado.
    Asume la posición de Sebrelli la incómoda etiqueta (que a él no le agrada ni un poco) de Midcult.
    Una cultura que presume de intelectual pero es un pastiche de refritos, refritos casi kitchs.

    ResponderEliminar
  6. Comparto Javier;
    si dejás de lado una obra impresionante como la de Eva, para ocuparte de que por ahí tenía una colección de abanicos... que te pasa?

    Roberto; seguro que quedaron enclavados ahí, por mas que la jueguen de modernos.

    Corriente; esto que escribiste es notable:
    "Una enfermiza obsesión por reafirmar la propia identidad, so pretexto de indagar en la del otro, a quien nunca entenderán, porque no les interesa entender".

    Bien, Dormi; se trataría de un discurso que discurre abusivamente en los denominados antipredicativos.
    Y se asentaría justamente en el mito que incubara la intelectualidad a partir de una vanguardia que se refugió en lo elitista, barriendo con el derredor del cual expresaban su incapacidad innata de acceder a la "razón".
    Esto está signado entonces crucialmente por el determinismo histórico.
    La fuerza de los sucesos populares les mueve la estantería -casi literalmente; de libros que conforman su inexpugnable acervo- y ahí es donde; "-a la mierda con la "razón"!
    Lo que nos moviliza ante los fenómenos que nos empujan hacia lo inestable son las reacciones emotivas (y no otra cosa).
    Y para el caso, los mitos se construyen fuertemente desde lo emocional, que es el fundamental sustento de la comunicación más humana.
    Pretender aplicarle a fondo la mirada racional, hace patinar a esta intelectualidad hacia el fuera de foco.
    Fijense en Aguinis; que por el desprecio a la construcción del Estado con sustento popular, llama a desobedecer a ese Estado, allí donde duele (desobediencia al aporte tributario).
    Es decir; debe conducirse a una proclama casi prehistórica y a esta altura, bizarra de tan irracional.
    Así es que llama a un frente de resistencia, acudiendo a una emotividad apoyada en el odio visceral.

    ResponderEliminar
  7. Llamar "intelectual" a sebrelli me parece un exceso, el tipo (para mí) es parte de una escuela de expertos en meter el mundo en su caja de zapatos. Esto es, reducen sus "ideas" a los moldes de sus prejuicios, racistas, históricos, libritos y autores que leyeron.
    Si es "intelectual", es de un modelo muy poco respetable.
    La sarlo, otro ejemplar por el estilo, lleva su "intelectualidad" a niveles maravillosos; las fotos que se envían a un programa de tele (678) son de "gente fea".
    Y lo dice y escribe con cara de persona seria a la que hay que tomar en serio. La verdad, así no se puede, uno que de "intelectual" tiene poco y nada, no puede menos que apreciar que:
    * sarlo es fea, encima con cara y gestos de amarga... ¿con qué cara puede censurar la fealdad ajena?
    Y es la menos desagradable del cardumen.
    * sebrelli..... ay, sebrelli....
    * walger....... ¿hay bicho más fulero que esta señora?, más desagradable?, más... ¿cómo decirlo?, repelente?
    Además, sus "ideas y pensamientos", tienen aunque sea un mínimo sentido estético?, o no son más que una larga lista de chismes, descalificaciones e interpretaciones delirantes sobre personas que ni conoce ni va a conocer. Una novela se puede escribir con relatos falsos o truchos (y ser millonario como Dan Brown) pero esta señora "opina de la realidad". No, dejen de joder..
    * Daniel, ¿a usted le parece ponernos a pensar en este bicherío?
    Para la próxima elija cuestiones más amables como "envenene a su suegra, sin dejar rastros" y le aseguro que el intelectual respetado (y querido) será usted.

    ResponderEliminar
  8. Buen consejo Ram! jaja.
    (flor de gorila mi suegra)

    Hablando de gestualidad; Sebrelli siempre posa con cara de serio y mirada fija y desafiante; lleno de pesimismo, eso si.
    Y fíjese una cosa; sin alegría, nada bueno puede construirse. Así de simple.

    ResponderEliminar
  9. El título resume todo un siglo casi de postura intelectual liberal, que argumenta poco, con cara seria, con lugares comunes poco profundos y casi intrascendentes ( o acaso la walgner no escribió un libro sobre la moda K?). Parafraseando a Sabina, "Cristina derrite con su cabeza la crema de la intelectualidad"

    ResponderEliminar
  10. Exacto! Paola.
    -me encantó esa frase-.

    ResponderEliminar
  11. Y ante todo, el mecanismo de refutación del libro es una falacia. Porque no desarma racionalmente ningún proceso social sino que lo estigmatiza desde otro mito que indica que "las masas no saben lo que hacen" y los "intelectuales" sí.
    No, nunca lograrán comprender el asunto.
    De alguna forma Sebrelli se comporta como Klomovsky cuando escribe ese libro sobre la "imposible sociedad". Como buen positivista, para Klimosvsky, una milanesa con papafritas es inexplicable.

    ResponderEliminar
  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  13. Fuera de Programa:
    ¿Vieron que lindo el piropo de Moody´s?
    Prepárense para una interminable retahila de artículos apocalípticos que carcajeate de Biblita:

    http://www.ambito.com/noticia.asp?id=599023

    ResponderEliminar
  14. "Señores liberales, intelectuales y afines; Hitler les corresponde a ustedes. Ni siquiera intenten tirarlo hacia aquí.
    Esa es su cara salvaje, la que no se animan a sacar como el sacó la suya a la luz. El hiperracismo y la impiedad es de ustedes"

    Clap, clap, clap!

    ¿Te acordás de estoy de como los "moderados" me puteaban?
    Siempre lo dije: Todo Dr Jeckill tiene su Mr Hyde. Sólo es cuestión de tocar los resortes necesarios como para que estos "liberales moderados" saquen del closet ese racismo que tienen bien escondido (aunque no tanto...) y que está (toda vez que conciben un mundo gobernado por la díada "más eficientes/menos eficientes")en los pilares de su ideología.
    Incluso a veces ocurre que son ellos mismos quienes activan
    , más por torpeza que por otra causa, esos resortes.

    PD: El post de arriba lo eliminé porque salieron rotos los links.

    ResponderEliminar
  15. Dormi; los comentarios al pie del artículo son memorables.

    Cosme; y como no recordar aquellos contrapuntos. Para mi son inolvidables.
    Pobre Hanglin, mirá como le contestan de movida:
    "Sr. Hanglin, en calidad de Lic. en Cs. Antropológicas, le recomiendo que se instruya con libros que no sean del s.XIX ni comienzos del XX antes de dar opiniones sobre el concepto de raza. Es extraño que un hombre de su instrucción no sepa que wikipedia no es precisamente una fuente bibiliográfica fiable. De haber estado realmetne interesado antes de escribir, no tendría más que haberse comunicado con el colegio de graduados de antropología y le hubieran acercado material más nuevo para que antes de escribir un artículo de las dimensiones del presente pudiera tener al menos alguna idea de los avances en el campo de la antropología tanto social como biológica antes de emitir juicios mal fundados y, lo que es peor, mal informados sobre el tema".

    Esta gente no tiene cura.

    ResponderEliminar
  16. ¿Cuantas veces pensarán reescribir Civilización y barbarie?
    ¿Estos tipos no se cansan de repetirse?
    ¿Cuanto tiempo tiene que pasar para que la intelectualidad argentina vomite otro panfletista con el talento de Sarmiento?

    ResponderEliminar