domingo, 18 de septiembre de 2011

Critica del Negro al ecologismo anti-humanista


Finalmente, en el desarrollo de las mismas cartas, para 1993, el Negro hacía una crítica a las intenciones de los movimientos ecológicos más renombrados:
.
El campo antihumanista
A medida que las fuerzas que moviliza el gran capital van asfixiando a los pueblos, surgen posturas incoherentes que comienzan a fortalecerse al explotar ese malestar canalizándolo hacia falsos culpables. En la base de estos neofascismos está una profunda negación de los valores humanos. También en ciertas corrientes ecologistas desviatorias se apuesta en primer término a la naturaleza en lugar del hombre. Ya no predican que el desastre ecológico es desastre, justamente, porque hace peligrar a la humanidad sino porque el ser humano ha atentado contra la naturaleza. Según algunas de estas corrientes, el ser humano está contaminado y por ello contamina a la naturaleza. Mejor sería, para ellos, que la medicina no hubiera tenido éxito en el combate con las enfermedades y en el alargamiento de la vida. “La Tierra primero”, gritan histéricamente, recordando las proclamas del nazismo. Desde allí a la discriminación de culturas que contaminan, de extranjeros que ensucian y polucionan, hay un corto paso. Estas corrientes se inscriben también en el anti-humanismo porque en el fondo desprecian al ser humano. Sus mentores se desprecian a sí mismos, reflejando las tendencias nihilistas y suicidas a la moda.
Una franja importante de gente perceptiva también adhiere al ecologismo porque entiende la gravedad del problema que este denuncia. Pero si ese ecologismo toma el carácter humanista que corresponde, orientará la lucha hacia los promotores de la catástrofe, a saber: el gran capital y la cadena de industrias y empresas destructivas, parientes próximas del complejo militar-industrial. Antes de preocuparse por las focas se ocupará del hambre, el hacinamiento, la mortinatalidad, las enfermedades y los déficits sanitarios y habitacionales en muchas partes del mundo. Y destacará la desocupación, la explotación, el racismo, la discriminación y la intolerancia, en el mundo tecnológicamente avanzado. Mundo que, por otra parte, está creando los desequilibrios ecológicos en aras de su crecimiento irracional.
No es necesario extenderse demasiado en la consideración de las derechas como instrumentos políticos del Anti-humanismo. En ellas la mala fe llega a niveles tan altos que, periódicamente, se publicitan como representantes del “Humanismo”. En esa dirección, no ha faltado tampoco la astuta clerigalla que ha pretendido teorizar sobre la base de un ridículo “Humanismo Teocéntrico” (?). Esa gente, inventora de guerras religiosas e inquisiciones; esa gente que fue verdugo de los padres históricos del humanismo occidental, se ha arrogado las virtudes de sus víctimas llegando inclusive a “perdonar los desvíos” de aquellos humanistas históricos. Tan enorme es la mala fe y el bandolerismo en la apropiación de las palabras que los representantes del Anti-humanismo han intentado cubrirse con el nombre de “humanistas”.
Sería imposible inventariar los recursos, instrumentos, formas y expresiones de que dispone el Anti-humanismo. En todo caso esclarecer sobre sus tendencias más solapadas contribuirá a que muchos humanistas espontáneos o ingenuos revisen sus concepciones y el significado de su práctica social.

Los frentes de acción humanista
El Humanismo organiza frentes de acción en el campo laboral, habitacional, gremial, político y cultural con la intención de ir asumiendo el carácter de movimiento social. Al proceder así, crea condiciones de inserción para las diferentes fuerzas, grupos e individuos progresistas sin que éstos pierdan su identidad ni sus características particulares. El objetivo de tal movimiento consiste en promover la unión de fuerzas capaces de influir crecientemente sobre vastas capas de la población orientando con su acción la transformación social.
Los humanistas no son ingenuos ni se engolosinan con declaraciones propias de épocas románticas. En ese sentido, no consideran sus propuestas como la expresión más avanzada de la conciencia social, ni piensan a su organización en términos indiscutibles. Los humanistas no fingen ser representantes de las mayorías. En todo caso, actúan de acuerdo a su parecer más justo apuntando a las transformaciones que creen más adecuadas y posibles en este momento que les toca vivir.
.

9 comentarios:

  1. Impecable. Siempre he sospechado de organizaciones como "Greenpeace".
    Ese esfuerzo por pretender separarse de los gobiernos, como si todos fueran lo mismo, nunca me cerró. Ni hablar de cierto recelo hacia el ser humano, que tan bien señala Silo.
    Se agradecen estos posteos.

    ResponderEliminar
  2. Es que está muy lindo ocuparse de las ballenas o la mosca tsé tsé, pero si en el camino no le vamos a dar bola al animalito de dos patas y quiticientos millones de problemas causados y a causar, estamos en serios problemas.
    Sin ir muy lejos, esa cosa de la "obsolescencia planificada" que llena el mundo de basura peligrosa, no es un pecado "humano", es de sistema; que se limpia el traste con los humanos primero y con las ballenas después, si no se habla de sistemas, simplemente se macanea (por decirlo suave).
    De esta persona, lo único que sabía era haber visto paredes "firmadas" con aerosol, SILO, en mayúsculas y con un triángulo en la O; nada en realidad. Una lástima.

    ResponderEliminar
  3. Por ahí va la cosa.
    No se habla del sistema como lo que atenta de hecho contra la humanización.
    Y en todos los ámbitos que ha "profesionalizado" la cosa, el sistema funciona de ese modo.
    Cuando un tipo está muy estresado lo mandan al psicólogo y para la readaptación mas o menos se lo convence que todos sus males provienen de su interioridad y que cuando era chiquito...
    Como si el sistema no le viniera taladrando la cabeza desde entonces.
    Le pegamos un baño, lo peinamos, le ajustamos la corbata, le endurecemos la sensibilidad y lo mandamos de nuevo a la arena del circo romano sin decirle claramente que los que manejan el circo son los que en gran medida lo vienen haciendo pelota.

    ResponderEliminar
  4. Muy bueno! Es así, vease el tema papeleras sino, generaron que dos pueblos hermanos se peleen y al final al contaminación estaba en el rango tolerable.

    ResponderEliminar
  5. Yo había puesto un comentario acá y me lo borraste. Si hubiera ocurrido en lanacion.com ya estarías despotricando por la libertad de expresión, los derechos humanos, tildando a los moderadores de destituyentes, golpistas, gorilones, apátridas, imperialistas y genuflexos al poder económico-financiero-sojero de panza llena.

    ResponderEliminar
  6. Te acordás lo que pusiste?:
    -"Qué pelotudez"

    Bueno, dale, explayate; en que consiste la pelotudez?
    Así por lo menos le damos cierta argumentación a la cosa y nos enriquecemos un poco.

    ResponderEliminar
  7. ¡Ah, pillín! Hubieras puesto eso en vez de borrar el comentario, y de última me hacías quedar como un jetón ¿no te parece?
    Pero no te preocupes que cuando llegue a casa del trabajo me explayo.

    ResponderEliminar
  8. No quiero hacerte quedar como nada, pero haber visto esa frase de una no me dio para otra cosa, y eso que prácticamente no lo hago. Pero en fin, mejor que tengan cierto sentido las cosas, no?

    ResponderEliminar