jueves, 8 de septiembre de 2011

La hinchada del Rojo se humanizó


Mas allá de lo que bien expresa aquí Diego, y que implique tal vez un necesario cambio de época.
Este tiempo, ya agotado nos está pesando, pasados de rosca como estamos ante tantas contrariedades y hechos aciagos como los del domingo después del partido contra Boca.

Pero bueno, si me disculpa Marco Pérez, un delantero que ha caído más que simpático entre los nuestros. Yo que viví la época del "paladar negro"; de donde de tanto haber ganado nos quedó el mote de "amargos". porque nada nos venía bien. Yo que vi putear a Nito Veiga porque habiendo hecho jugar al equipo como los dioses, salio segundo!... el cerrado aplauso que se llevara ayer por la noche nuestro nuevo hombre de punta hubiera sido, no me cabe duda un rosario de puteadas en aquella Epoca de Oro.
Prefiero esto. Prefiero el buen trato y la caricia. Nunca me gustó aquello.
Pero haber sido ovacionado ayer en instancias de su reemplazo, luego de que consigamos un gol fortuitamente habiéndole pifiado a la pelota, pareció como mucho.
Que no emboque un solo centro. Que no gambetee ni a un poste. Que corra siempre a destiempo. Que no tire jamás un amague, ni siquiera en un mano a mano con el arquero contrario. Que el defensor contrario le implique una pared insalvable. Que el pase gol que le salió hacia Velez, embocó de casualidad el espacio entre las dos piernas del defensor contrario, hacia donde iba la pelota en un seguro y enésimo choque. Que en la oportunidad única que tuvo de gol en un contrataque hacia el final del partido, en lugar de tirar la pelota larga y ganar en la carrera, la tiró cortita una y otra vez, hasta que lo alcanzó un defensor que bien podía haberlo seguido en ojotas.
En fin; su compañero de avance en tanto, es otro de nuestros ídolos, habiendo sustentado el récord de pifiarle tres veces seguidas a la pelota para remate al arco, contando dos partidos consecutivos. Tampoco emboca un centro. Tampoco gambetea ni a un palo. Pero es aplaudido a rabiar por su entrega.
Del paladar exquisito al "ponga huevo"; este es otro Independiente sin dudas.
Y bueno, ya no somos distintos en el juego, pero como dice Diego en su blog, somos diferentes por lo que somos...
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4 comentarios:

  1. paaaaaaarrrrrrrraaaaaaaaaaaaaaaaa

    jajajajajaja

    Abrazo y gracias x la cita

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  2. Es que -me pasó igual con Estudiantes- los veo abrazarse y festejar el triunfo al final del partido y me agarro la cabeza. Se puede jugar tan mal?!!!

    Abrazo rojo!

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  3. Realmente, y a pesar de la censura de Fútbol para Todos (que hubiera estado bien se la hubieran aplicado a Araujo el domingo cuando lamía los zoquetes de Grondona), decía, lo realmente importante pasaba en la tribuna, y no en la cancha.
    Ruego ahora que Comparada no corone su "trayectoria" trayendo a Ramón Díaz...
    Abrazo Grande

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  4. Totalmente de acuerdo, Sujeto.
    Gran abrazo.

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