martes, 20 de septiembre de 2011

La payasada nuestra de cada día. Ahora, a falta de argumentos, hay que joder con el asunto del "clientelismo" por un rato


Durante la crisis del 2002 fue votada una Ley, que permite al Ejecutivo disponer de los productos remanentes de las 55 aduanas del país.
Para el caso, la Secretaría General de la Presidencia le otorgó competencia al Ministerio de Desarrollo Social quien dispuso a lo largo de estos daños de aproximadamente un 90 % de estos excedentes para su distribución entre los más necesitados.
Cada una de las resoluciones al respecto, fue debidamente publicada en el Boletín Oficial.

El artículo 4 de la Ley 25.603 del año 2002, asegura que el Ejecutivo puede disponer de estos rezagos:
-“para que sean afectados para su utilización por algún organismo, repartición nacional, provincial o municipal u organizaciones no gubernamentales, cuando las condiciones de emergencia social lo aconsejen”.

En su momento, Oscar Parrilli había asegurado:
-”El Estado ahorra dinero en los depósitos aduaneros y evita que las mercaderías salgan a remates que son poco claros”.
Y aquí, podemos advertir que sinceramente son más que pocos claros los procedimientos en todo aquello que va a remate, en general.

Claro que en Mayo del 2008, justamente cuando las cosas estaban muy pesadas, el inefable Señor Fontevecchia comenzó a agitar en sus pasquines el tema, asociándolo arbitrariamente a cualquier cosa que le pasara por su afiebrada cabeza y constituyera una de las especies que se venían instalando; sea el caso Skanska, sea Felisa Micelli, sea el simple hecho parental entre la Ministra y el ex-Presidente, como suspicacias.

En el día de ayer, el sagaz Luis Majul se explayó sobre "la inteligencia", en la citada cloaca fontevecchiana
Por aquí

Pensemos, Majul hablando de inteligencia!
Y como ejemplo de periodistas inteligentes mencionó a:
Jorge Fontevecchia (chupa-culos como es);
Jorge Lanata, Alfredo Leuco, Pepe Eliaschev,  Nelson Castro, Samuel "Chiche" Gelblung, Jorge Fernández Díaz.
Mas o menos, el elenco estable. Y, para disimular, a Horacio Verbitsky.

Dejando de lado el simple interrogante acerca de en que puede consistir la “inteligencia” de un rumianate sobreviviente de las peores miserias del periodismo procesista como Samuel Gelblung, quiero detenerme en que si hay un tipo al que jamás consideré precisamente “inteligente” es al mayor de los vende-humo del periodismo; el bueno del Doctor Castro.
Algo así como un De la Rúa del periodismo. Es decir; un tipo que siempre habló mucho y nunca dijo nada.
Pero que sin embargo, aquí, en ésta su última nota para Perfil, fue por demás intenso.
Intenso en decir una cantidad de cosas, todas tan mezcladas. Tan unidas con Poxipol vencido, que sinceramente da lástima.

Y todo para qué?
Para apoyar el nuevo asunto de los que a diario sacan de la galera para pegarle al Gobierno.
Y que nos dice el buen doctor?:
“A pesar de todo este marco que le es tan favorable, el Gobierno no ceja en la utilización de la dádiva como manera de cooptar voluntades.
Las crónicas de camiones enviados desde el Ministerio de Desarrollo Social, que encabeza Alicia Kirchner, hacia municipios que gobierna la oposición y que de la mano de punteros que responden al kirchnerismo desembarcan sorpresivamente su carga de colchones, frazadas y alimentos no perecederos se multiplican en todo el país.
Esta no es más que la repetición de una vieja y repudiable forma de hacer política basada en la explotación de la pobreza.
En esto, como también en otros aspectos, el kirchnerismo es más de lo mismo”.

Yo le aportaría como idea, que llamen a los milicos, peguen un buen golpe y entonces después, junten todas esas frazadas y colchones que se destinarían a los más humildes y les prendan fuego.
En realidad, la idea no es mía y es algo vieja. Eso ya se hizo en el '55.
Todo lo que es vajilla, por otra parte, pueden tirarlo al río, como se hiciera en aquel entonces.
Y ya que están tirando cosas; nos cargan a todos los que formamos esta patota populista en unos cuantos aviones y nos tiran al medio del Océano. Y ahí ya estaríamos combinando con prácticas usuales en el '76.
De esta forma; dejaríamos de retroceder a la barbarie y nos despojaríamos de las impúdicas prácticas clientelares.

La cosa es que resulta que ayer, Hermes Binner, que es Gobernador. Nada menos que Gobernador de una de las principales provincias de nuestro País, descubrió casualmente que hay mercadería -excedente de Aduana- que se reparte. De aquella que no se retira en los tiempos precisados para hacerlo, y que antiguamente iba a remate. Y que llegó entre otros tantos destinos a los que suele arribar, precisamente a sus tierras.
Y le atribuyó entonces, su llegada, a la venida misma de Papá Noel.

Les puedo asegurar que todas estas vívoras de nido antiguo, levantarían la voz al cielo, puño cerrado
mediante, si se dejara como en otras épocas, seguir viaje a toda esa cantidad de bienes hacia la oscuridad de un remate.
Los que ahora denuncian que es esta una práctica clientelar, típica de un gobierno populista, estarían exigiendo su reparto entre los más necesitados.
Si de pocas cosas estoy seguro, no estoy de nada más seguro que la cosa sería exactamente así.

Ahora bien, nuestro “sentido común”, del cual no es la gente común la que escribe sus reglas, sino estos sacerdotes expertos en opinología y denuncianismo sobre todo lo que del Estado emerge; diría seguramente que es esta una tarea propia de la Iglesia -por ejemplo- O de la Red Solidaria. O de la Asociación de protección a las especies en extinción al borde del Orinoco.
De cualquiera! menos al Estado. Esto, desde ya.
Porque la “Santa Iglesia” tiene feligreses y las Redes; asociados. Y las buenas “Damas de la Caridad”, voluntarias.
Hasta que Eva les metió una buena patada en el orto y dispuso como debía que fuera el Estado el que se ocupara de las necesidades de nuestros compatriotas.

Hay quienes propician que a aquellos lugares donde no llega la Asignación Universal por Hijo, los releven los curas, o voluntarios de sus asociaciones civiles afines. O voluntarios de quien sabe que Sociedad de Fomento.
Cualquiera. Menos el Estado.
Si hasta desde sectores de apoyo mismo a este gobierno se lo llegó a afirmar.

Porque si lo hace el Estado, resulta que los informantes acerca de quienes han reclamado desde su necesidad por tal cual producto, pasan a llamarse “punteros”. Y los demandantes; “clientes”.

"Clientelismo," le llaman a la distribución que se ha hecho a lo largo de estos años, en forma metódica
y expansiva de aquellos sobrantes de Aduana que les son útiles a gente diversa de diversos lugares de nuestro País.
Y si hay algo en lo que se ha destacado este Gobierno, es precisamente en su política social.

Si llegan las que llaman “dádivas” a provincias de signo político afin; es porque responden a los suyos.
Y si llegan a las de signo político contrario, es porque quieren robar clientela.
Estos dicen nuestros “periodistas inteligentes”. Los que se dedican cada día a defenestrar al Estado y a sus políticas.
Todo lo que suene a Estado les sonará mal. Le sonará a “populismo”.
No trabajan en otra cosa estos mequetrefes que en tratar de desarmar al Estado al que justamente nosotros, procuramos fortalecer.
Esbirros del liberalismo. No son otra cosa. Gente pequeña.
Y a estos, un pelotudazo como Majul, los premia connotándolos de “inteligentes”.
Nadie fuera de ese elenco estable de La Nación, Perfil y otras basofias del peor chusmerío liberal.
Nunca hay un Omar López mencionado. Nunca un Tato Contissa.
Pretenden instalarse allí, como las Susanas y Mirtas eternas. Unicos hacedores de la “mejor pluma”.
Y todavía, se atreve un Lanata, tipo elemental si los hay dentro del rubro, a tratar a aquellos posicionados "de la linea para acá", de brutos.

8 comentarios:

  1. Tal vez haya que empezar a cambiar el sentido de las palabras y ajustarlas un poco.
    Un señor, que hace de periodista, que escribe mal, argumenta peor y miente descaradamente, no puede honestamente decir que recibe un sueldo - recibe una "dádiva", precisamente para ser lo menos y peor "profesional" posible.
    Ese mismo señor, que cual monito baila por la plata, tampoco tiene jefes, tiene "clientes", los que irán mutando según sus apetencias bolsillescas.
    O sea, hay un "clientelismo" laburando mucho y distorsionando demasiado y tenemos que mencionarlo, no insistir tanto con la honra de las madres de estas bellas personas que, la verdad, no tienen culpa por la mierda tarifada que son sus hijos/as.
    Tampoco hay que negarles "inteligencia"; si alguien puede hacer dinero escribiendo mal, mintiendo y portando una cara de estúpido notable - bueno, hay una inteligencia ahí, que no nos guste es otra cuestión; su negocio lo hacen bien.
    No hay que regalarles ni una sola palabra ni, menos, el sentido de esas palabras. Nunca ganaron por buenos, sino por no tener competencia; algo que se aprendió ahora y hay que profundizar.

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  2. Totalmente de acuerdo, te rompen las pelotas, te indignan, escriben mal y hablan igual, mienten y tergiversan, son impúdicos y además impunes. La Universidad de las Madres, como dice Rucio, juntó un montón de gente interesante en el V Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos en Buenos Aires, a ninguno de estos periodistas inteligentes se les ocurrió entrevistar a alguno de ellos. Es como si el Encuentro no hubiese sucedido nunca. BASURAS.

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  3. En octubre veremos de qué se disfrazan.

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  4. Lo que ellos hacen con los medios acaso no es clientelismo, ya que regalan al liberalismo horas y horas de palabras sin sentido común.
    Tal vez es más caro un segundo de TV que un camión con frazadas.

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  5. Y cuando esta pelotudez del clientelismo se les termine, ¿Con que piensan que van a retomar, los opoxitracios y los multimierdos, sus ataques al gobierno nacional?
    Tienen estas opciones (todas ellas provenientes del repertorio del gorila argento ilustrado) :
    -El gobierno es autoritario y no dialoga con la oposicion. Ademas, desde el gobierno se intenta terminar con la libertad de prensa.
    -El gobierno hace "caja" con la plata de los jubilados.
    -El gobierno no hace nada y cada día hay mas inseguridad.
    -Los jubilados se mueren de hambre, la jubilación no alcanza ni para los remedios.
    -Argentina está aislada del mundo. Afuera se nos cagan de risa (Giorgio Sanata dixit).
    -El gobierno apaña judicialmente al Carlo.
    -Despúes de octubre el kirchnerismo va a reformar la Constitución solo para que Cristina pueda tener la re- reelección en el 2015.

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  6. Preferible que jodan con este cliché gastadísimo del clientelismo antes que se manden otra más grosa.
    Lo digo porque sospecho que no tiraron toda la carne al asador y quedan unas semanitas todavía para que lo hagan (espero equivocarme)
    La desesperación, que le dicen.

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  7. Esa de la reforma constitucional me gustó.
    Siempre quiero que se haga. Es más que necesario salir del "Manual del buen liberal" de hace par de siglos.
    Una del '49 aggiornada vendría bien.
    Y la re-reelección... con Felipe González estaba todo bien. Claro, era un repúblico de aquellos el hombre.

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