jueves, 6 de octubre de 2011

Los vasos comunicantes - 5

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A qué tipo de lenguaje habíamos arribado? Yo les digo que se escondieron de golpe un montón de acepciones, de palabras mismas. Algunas, bajo rigurosa llave. Quién iba a decir “socialismo”, acaso? Y es este un ejemplo de los fuertes. Muchas otras y más livianas ya no se decían. Se utilizaba cotidiánamente un recurso idiomático chato como si fuera tan normal, que uno hubiera nacido con ello.
Pero juro que una vez me mandaron a un sindicato, vaya a saber por que cuestión de trabajo, y estaba el busto de Eva en un patio, a poco de la entrada. Obviamente estaría intervenido, y, cómo era eso? Era como entrar en un sub-mundo, en otra dimensión. Un sindicato abierto, no recuerdo cuantos habría así...
Afuera estaban; el canillita, el encargado del edificio, el fiambrero, la vecina, el cerrajero, pero quien iba a insinuar algo más de; -”Cómo va a estar el tiempo hoy?” O, -”Se me casa mi hija”...
Había mucha literatura dando vuelta en los ‘70. Mucho fuego en las ideas. Muchas ideas de fuego. Muchos libros de aquí para allá. Pero de golpe, nos volvimos cortos, pero muy cortos de palabras.
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Por aquí contaba que había mucha prepotencia, pero de la peor arrojada a la calle, y que todavía hoy sigue dando vueltas en derredor de algunos "sobrevivientes" que la juegan de simpáticos.
En algún punto, seguí la inercia que traía antes del Golpe. Yo era muy callejero, me metía en todos lados.  Desde el local de los Hare Krishna por un almuerzo al que te invitaban cuando te paraban en la calle, hasta una insospechada reunión de Tupamaros a la que por algún rebote fui a parar.
El flaco de barba decía; -”Y atrás de esa puerta nos puede esperar cualquier cosa, ustedes saben”, con ese tono grave de los uruguayos.
-”Y adentro de la puerta también”, pensaba yo.
El tema es que al peladito de túnica naranja, lo llevé un día (bueno, era otro Hare Krishna este) hasta el extremo de confrontarlo con la pena de muerte, en función de como le iba corriendo el relato de tal situación social dada. Y el tipo la asumió (miralo a los pacifistas pro-hindúes) y se exaltó y todo.
Cuanto verso a partir de cuanto libreto armadito.

Había otra reunión tupa, más pública. La hacían en el subsuelo de la empresa constructora Fiorentini, en frente a la Dirección de Rentas. Mi novia trabajaba allí y me contaba. Se juntaban y tocaban la guitarra y cantaban. Y cantaban cosas que, como es que las cantaban? Bueno, un par de veces. Pero hay que ver que en esa época por ahí decías -"Buenas tardes" en lugar de -"Buenos días" y te llevaban arrastrado de los pelos.
Hay tipos que los milicos fueron a buscar a cuevas donde en principio se habían escondido bastante bien, y otros que les pasaban por las narices y seguían.

Yo tenía varios grupos de amigos, pero con uno de ellos nos reuníamos en un depto de Lavalle, a metros de Pueyrredón. Varios hipposos que habían ido a El Bolsón a intentar hacer algo y los habían corrido los milicos de allá, de tal forma que al volver, evitaron que otros fueramos para allá a ver que onda. Y terminamos asumiendo una tarde, en la cocina, que muy probablemente seríamos boleta.
Al menos, esa vez lo sentí en serio. Pero a mi el miedo me jugaba de una manera rara. Sentía el frio en la espalda pero a la noche me iba a dormir quien sabe con que otra cosa en la cabeza.
Nos mudamos en el laburo y una tarde, cuando ya nos ibamos entra un mecánico, que arreglaba las máquinas y le cuenta al trompa que le habían roto la cabeza. Y muestra los golpes y heridas. Y claro, el hombre tenía agendada tanta gente que que sabía en que andaban sus clientes. Y había sido por uno de ellos que lo llevaron. Pero por lo menos la pudo cantar. Treinta mil, no pudieron.
Ahora merodeamos cada día en el juego de la Democracia, pero para aquel momento habíamos perdido el sentido de la cosa. No era preocupación en la gente. Nadie hablaba de eso.
Un día se me cruzó por la cabeza que Videla iba a estar hasta que ... hasta siempre?
Y les digo que pálidos como salimos de la cocina de aquel departamento de Lavalle, nos pusimos a ver uno de los partidos del Mundial.
Entró el Beto Alonso y se dio vuelta la cosa que venía jodida contra Hungría. Y gritamos los goles!
Nos metimos de cabeza en el circo que sostenía a los hijos de mil puta que puteábamos. Y salíamos a la calle y veíamos a la gente festejar cada triunfo y saludábamos.
Que se yo. Cuando yo me enteré que el Mundial se iba a hacer en la Argentina, iba al primario; segundo o tercer grado. Y había esperado mucho tiempo ese momento. No me lo iban a arruinar estos crápulas.

Mi novia pasó a trabajar a una cerealera.
Y los veía seguido a Alsogaray, por ejemplo. Alsogaray con el campo. El campo con los milicos y con Alsogaray. En síntesis: Martinez de Hoz.
Los funcionarios estrella de economía, bien peinados y con aire de cómoda tranquilidad desfilaban en lo de Neustadt y Grondona.
El flaco Zimmerman con su cara de pendejo eterno y el “resucitado de las ruinas” Walter Klein, tipo elegante y versado.
Pero más que nada; los hermanos Alemann.
Eso si que era el “discurso único”. Con quien iban a debatir? Una maravilla el rumbo que había tomado la Nación.
Yo que trabajaba en producción, veía como la producción mermaba. y no es chiste; las comparaciones que me hacían los más viejos con un par de años atrás eran enormes. Y el plantel se había reducido a la mitad.

Caminar por Florida, por San Martín, era penetrar en el mundo floreciente de los enclaves financieros.
Hasta que un día vi a aquella mujer, que luego volví a ver un par de veces, en las puertas del Banco de Intercambio Regional; gritando y llorando en el medio del trajinar constante, que se le habían quedado con doscientas lucas -todo lo que tenía- cuando cerraron las puertas.
Pero el BIR jugaba la de los casinos. Era el que más tentaba, si hasta había abierto una sucursal en New York! Era el que más interés daba. Y el primero que se iba a caer haciendo mucho ruido.
Pero, me tragué un par de años. Antes Videla se había ido para mi sorpresa y había arribado Viola. Y por primera vez, alguien por ahí, y alguien por acá se animaban a cargar al Presidente de la Junta. Ya no parecían tan blindados. Nos mostraban las fisuras. Su interna se había exteriorizado, y la agarramos en el aire.
No era tan duro como el flaco fibroso de bigotes. Tenía pinta de borracho afectado por la modorra.
Parecía que ya empezaba la decadencia de esta gente. Sería posible?
El tema es que pasé por la disquería de Cangallo y escuché el estribillo bien, pero bien fuerte de “Lover boy”.
En el departamento de Lavalle solíamos escuchar a Supertramp. Y recuerdo que un poco más liberado (o algo así; las sensaciones no se explican muy bien) me sentía. Todo seguía igual, pero me acuerdo que un compañero, de los viejos, se paró después del almuerzo y dijo; -"Soy peronista y lo digo a los cuatro vientos".
Igual, lo dijo entre nosotros, pero quien sabe; por ahí el también empezaba a sentir más aire. En todo caso, ya había salido a la calle la revista "Humor".
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9 comentarios:

  1. Yo leía la Humor con 8, 9 años, a escondidas de mis viejos, que la compraban.
    Gracias por el anecdotario.

    Abrazo.

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  2. Pensar que pretendieron inculcarnos que "las ideologías han muerto".

    Hoy está instalado en las escuelas el plan "Jóvenes y memoria".
    No es un intento de "peronificar" ni "kirchnerizar", sino de enseñarles que política no es malapalabra y que, Bertolt Brecht, tenía razón: "El peor analfabeto es el analfabeto político".

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  3. leo esto y me acuerdo bajar del tren en constitucion (habian sacado los bancos para que nadie pudiera sentarse en la estacion)y policias con perros en los andenes una y otra vez. Me acuerdo pasar por donde hubiera policias y mi novio decirme "noterias, no te rias". Me acuerdo de un policia pateandome la cabeza en un recital en el luna park porque me habia sentado en el piso!.
    puf, ud. recuerda y me hace recordar.

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  4. Ricardo; que impresionante lo de Cascioli y su gente de salir con esa revista en el año '78, con todo lo que eso implicaba. Fue una luz en la oscuridad.

    Luis; a sangre, fuego y mucha propaganda -entre otros, fuertemente, de ese trío que está en la foto- pretendieron inculcarnos eso.

    Nilda; recuerdo salir de ver la película "Fritz, El Gato", que vaya a saber como lograron darla en el Arte, por una larga doble fila de milicos, fusil en mano.

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  5. Cuántos recuerdos!!!! Qué bien hacen... Había iniciado mis estudios en La Plata... donde se anticipó el infierno... Vine a Buenos Aires y comencé a cursar psicología en Filosofía y Letras... para esa época estaba en la calle Independencia... Frecuentaba el bar "Buenos Aires" en la esquina pero era de "La Paz" y tenía un par de amigos del "Ramos"... estos fueron los primeros que dejamos de ver... Un día llegaron a la facu y empezaron a meter cal en las paredes... "Taparon a muchos de mis compañeros"... me robaron La Paz... resolví abandonar la facu y "guardarme" para mejor ocasión, cambié de carrera y fui a un "lugar decente" donde, cuando se escuchaba alguna manifestación, se cerraban las ventanas... Terminé el profesorado de matemáticas en "el mejor instituto de capital" El Joaquín V González... El título de capacitación laboral, me lo dio "el joaquín"... el aprendizaje para la vida, "filo" ... Pedacito de historia...

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  6. "cuando se escuchaba alguna manifestación, se cerraban las ventanas..."

    Un amigo trabajaba en Editorial Atlántida (se imagina), y solía comentar esto mismo.

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  7. Interesante la fotito y todo un símbolo la falta de colores.
    Y lo bueno de la fotito, es que ya no están dos de los que están ahí; claro, nos quedó "su obra", su infatigable machacar hasta hacer sentido común (perdón por la grosería) el cagarse encima sin pañales; que eso fue hacerle caso a la prédica de estos tipos... y no hablo de sus cómplices, socios y/o mandantes, no, hablo de los sucesivos compradores del "déme dos", el "ingreso al mundo", el " 1 a 1" y tanto, pero tanto chamuyo destinado a hacer puré nuestro país, nuestras vidas, y mientras, la gilada mirando y untando mermelada alemana en galletitas brasileras.
    Felices épocas, no? - ahora da un poquito de pena ver al bicho sobreviviente (de la foto) divagando surtido y reaccionario, pero chiquitito, para gilunes a los que ni les inspiran respeto los "pensamientos" en griego o latín (pero con ADN en inglés). Tan importantes que fueron, es justicia que el que queda (como antes les pasó a los dos que creparon) sea apenas un espectro y uno, más que putearlo prefiera hacer apuestas sobre cuándo se va a ir a visitar a sus amiguitos.
    "Humor"; tengo más de 500 por ahí y sí, era "aire" impreso y, la verdad, uno de sus mejores "chistes" fue ver la fotito del carnet del bernie, ¡de la Fundación Eva Perón!!! - gente muy sólida en lo ideológico siempre, no?

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  8. Qué buena saga Daniel! Yo recuerdo cuando un trosko del edificio llevaba periódicos prensa obrera adentro de una caja de jabón en polvo, o yo mismo, en plena colimba, encontrándome a las 2 de la mañana en la parada del 99 con la mamá de una amiga que se habían chupado, año 78, para que me pase data que luego yo derivaría a su compañero, también militante. Y tantas cosas de esas, la puta madre.

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  9. Ram; el Profesor sigue queriendo ingeniársela con su discurso pero ya no le da. Pobre muchacho. Y más pobres los que siguen desfilando tras su convocatoria. Lástima que a las Giúdici y las Bullrichs de mucho no les sirvió la cosa.

    Pibe; las cosas que hemos visto y vivido, eh. Y pensar que todavía hay gente que dice no haber visto nada. Peor nada, eh. Qué curioso.

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