domingo, 16 de octubre de 2011

Y la embestida racista en el Primer Mundo se proyecta y cristaliza políticamente






En la foto; las bravas chicas blancas de la resistencia de la raza superior

"El partido del carismático Timo Soin pasó de los 5 escasos escaños que tenía en el Parlamento finlandés  a 39,  llegando a ser una de las fuerzas determinantes en el panorama político de ese país. 
El caso de Finlandia es la última ráfaga de viento del extremismo xenófobo que en los últimos años han contagiado la mayor parte de los 27 países que componen la Unión Europea. Del nacionalista “Vlaams Belang” (Interés Flamingo) de Bélgica al moderado pero separatista “NVA”, al anti islámico “Partij Voor” de Vrijeis (PVV) de Holanda pasando por el “Fronte National” de Marine Le Pen, hija del nacionalista Jean-Marie Le Pen de Francia, al partido separatista “Lega Nord” en Italia, al partido de “La Libertad” (FPDE) de la nueva derecha de Austria que en las últimas elecciones ha conseguido el 29% de votos situándose como la primera fuerza política o al ultranacionalista “Partido Radical Serbio” que apoya a Retko Mladic, presunto criminal de guerra: todos estos son partidos racistas y xenófobos"
.Aquí
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Se entiende,
para los que nos cuestionan políticamente, por si estamos mas o menos hacia la izquierda; si somos más o menos progresistas, que hay del otro lado. Que hay en la vereda de enfrente.
Se entiende que esto no es tan sencillo. Que no estamos lidiando con "nenes indefensos".

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Es posible que la oposición de nuestro país se consolide, en el horizonte político, alrededor de la figura de Mauricio Macri. La "esperanza blanca" que aún abriga la derecha nativa que ya ha tenido durante el conflicto del Indoamericano su expresión xenofóbica.
Sumado esto a la abortada embestida de la Ucep.

3 comentarios:

  1. En ocasión de estar en Bélgica me llamó mucho la atención,que los carteles indicadores,panfletos,publicidad estuvieran escritos en valón y flamón.Pero lo que me voló la mente fué que en los bancos había cajas que atendían valones y otras a flamones.
    El odio que se tienen es increíble.
    En Europa la identidad de pueblo hace desaparecer al de nación,los catalanes ya consiguieron su separación del resto de España.
    El invento político que fué Yugoeslavia no podía durar.
    Italia se unificó a fines del siglo 19,y norte y sur se llevan muy mal.
    Ni hablemos de los vascos,creo que es el mas representativo del concepto de pueblo que tienen internalizados los europeos occidentales.

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  2. No se si llamarlos primer mundo, en Italia por ejemplo, Milán para ser más preciso te encontrás con gente de muchisimo poder adquisitivo con otros blanquitos italos también ellos, laburando por dos mil euros que apenas les alcanza para pagar el alquiler del sucucho donde viven, o sea que entre blanquitos también se cuecen abas. Los del sur no cuentan para los del norte porque son medios morochitos. Claro con el niño Macri es distinto lo sigue la tilingada, y gente de gatillo fácil como los de la ucep que en cualquier momento la reflota con otro nombre, ya anda jorobando con las Taiser.

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  3. Cuando hay crisis, en especial en el capitalismo, es habitual que la población apoye a la derecha ya sucedió en los años 30 y eso llevó en Alemania al nazismo, en Italia al fascismo y en España al franquismo, amén de movimientos similares en Francia, Austria, los países bajos, escandinavia, y finlandia. En esos años el corrimiento hacia la derecha en europa fue global y el enemigo pasó a ser el comunismo, es decir el temor a que la crisis empujara a las sociedades al comunismo. Las crisis, y el miedo a perder los privilegios son los alimentos de la derecha. Lo que es visible hoy además de lo dicho es el fracaso total de la socialdemocracia, ese socialismo de pequeños pasos que no llevan a ninguna alternativa realmente socialista sino a consolidar lo peor de las fuerzas capitalistas, como bien señalaba Marx. La situación en europa es más que preocupante en particular porque la crisis del estado de bienestar llegó para quedarse por un largo tiempo. Ser inmigrante en europa es hoy un riesgo cierto para la vida y la libertad, porque la derecha necesita de hacerse de enemigos fáciles para vigorizar sus propuestas y siempre son las minorías extranjeras. Rechazar al "otro", al diferente, es una forma fácil y muy instalada de afirmar "lo nuestro".

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