martes, 29 de enero de 2013

La clave es la integración


Si hay algo complicado en este mundo en el que hacemos pie en política con lo que podemos, con lo que contamos a mano, con esfuerzo, con el "desde un lugar"; sea amplio y convocante, sea chiquito y mínimamente influyente, es con la cuestión de la integración.

Clave de claves si las hay.
Con el esfuerzo que nos provoca el integrarnos entre amigos, conocidos, allegados, familiares, imaginarse de continuo la integración de las mayorías en un proyecto aglutinante, es casi que epopéyico.

Quiero decir; una cosa es enunciarlo, casi de manual. Otra muy, pero muy distinta; registrarlo, vivenciarlo.

Pues bien, de eso se trata el proyecto que defendemos, cada día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

La contraprueba es el proyecto que tenemos enfrente que hace agua, mucha agua, justamente en ese punto.
En todo caso, ellos denuncian su falta de vocación al respecto.
Es decir; anuncian de manual
(cuanto manual dando vuelta en política y una presidenta que declara que no va a gobernar con manual alguno abierto en su escritorio)
que les interesa el destino de ...
aquellos a quienes putean y degradan día y noche por su color de piel, su estimación de vagancia y su repulsión empírica
(porque hay que decirlo; ellos tienen la posta en estimaciones).

El tema es que si hacemos de la integración un ejercicio honesto de nuestro espíritu, pisamos fuerte en la batalla.
El otro, el llamado prójimo, nos tiene que sentir.
Y el sentir no se vende en los kioscos ni en los comités.
No hay compenetración intelectual que lo compense.

En política es más un "Hoy tuve un sueño" de Luther King que cien libros juntos.
Es más un "Mis queridos cabecitas negras" que los volúmenes sumados de "El Capital".
Porqué?
Porque muchos izquierdistas han criticado que una dama que usaba joyas los nombraba con las mismas palabras despectivas que lo hacían las damas de la Recoleta, sin comprender que esa dama del balcón de la Plaza, se apropiaba de esa mismísima terminología racista en un gesto altamente desafiante, para integrarlos en una aldea, a esos, que estaban a la intemperie.
-"A ustedes les dicen "cabezas"? Bueno; de ahora en más son "mis cabezas".

Les robaba las palabras y le cambiaba el espíritu, de negro a blanco.
Magia pura populista.
Solo el populismo arma y expande aldeas consustanciadas de integración, real y efectiva.
La mejor socialdemocracia falló en ese punto. Y ahora que la región donde hizo ancla tambalea, ve con horror el arribo africano que se hace masivo.
Por aquí es más fácil abrazarnos incluso al cabo de conocernos, que darnos la mano con distancia.
Es como que tenemos sustancia para ir avanzando.
Y eso que somos más desprolijos, más torpes de acción. Pero eso en todo caso, se aprende más facilmente.

20 comentarios:

  1. Excelente análisis Daniel!! La integración no es tarea fácil, siempre se escapa la laucha por algún agujero...

    Besos.

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  2. Avanzaríamos mucho si tan sólo hubiera una integración "formal", que se entendiera que no hace falta "adoptar un negrito" para integrarlos, entender que toda obra básica, escuela, agua corriente, luz, son primordiales no solamente a la hora responder a sus justos derechos sino también la manera más directa de terminar con esas barreras (que son estéticas pero mucho más profundas) a la hora de mirar al pobrerío, la negrada, las villas...

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  3. Suscribo lo dicho por Ram. La mejor integración es la que integra.
    Un dato sobre el discurso aparentemente integracionista de los pibes de siempre: es un discurso sin filo, sin toma de posición, sin sustancia. Y no es una situación casual. Porque ese discurso es adoptable sin necesidad de comprometer lo que en realidad se quiere hacer si se toma la manija. Porque con ese discurso anodino no se puede discutir ni polemizar porque admite cualquier interpretación y le sirve al disertante para evadir la exposición de sus verdaderas ideas.
    Nada más. Éso.

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  4. Escriben Michael Hardt y Toni Negri

    Hoy la militancia revolucionario debe redescubrir la forma que siempre le fue propia :no la actividad representativa, sino la actividad constituyente, la militancia de hoy es positiva , constructiva e innovadora...en la postmodernidad ,volvemos a encontrarnos nuevamente en la situacion de San Francisco de Asis y proponemos contra la miseria del poder el gozo del ser

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  5. No sé...

    Sentir está muy bien, pero me parece que hace falta pensar antes. El prójimo nos tiene que sentir, totalmente de acuerdo... Pero eso es algo que puede afirmar -de hecho afirma- cualquier experto en marketing.

    Me parece medio peligroso eso de "no hay compenetración intelectual que lo compense", yo agregaría "lamentablemente". Trotsky mencionaba a los mujiks míseros que entraban en éxtasis místicos porque así compensaban "con el vacío de los cielos la falta concreta de tierra".

    Lo que los izquierdistas decimos es que el sentimiento lo puede provocar cualquier cosa si uno no piensa: el fútbol, los vendedores de trasmundos, los amantes del apocalipsis, los racistas, el fascismo. La justificación del sentimiento por el sentimiento y el desprecio por lo intelectual (como cosa fría y demasiado trabajosa, claro, leerte Das Kapital... Uf) te puede llevar a cualquier parte dirigido por alguien que sí piensa y sabe lo que quiere.

    Muchos trabajadores y desocupados quieren desarrollar su intelecto, leer, informarse, estudiar, comprender. No pueden todo lo que quisieran por las urgencias del sobrevivir, pero lo intentan y lo logran.

    Estudiar y saber es también una pasión. Alpargatas sí, libros no, es una consigna chota que plantea una contradicción donde no la hay. Ese es un aspecto del populismo que no me gusta.

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  6. Me parece que los dos nos fuimos en vicio con el "antes". Yo por lo pronto y en todo caso, considero el "después".
    En realidad, las cosas están bien cuando marchan en conjunto.
    Pero se me ocurre que el sistema pega el golpe más artero en el plano medio del cuerpo; el de las emociones y si no recontituís tejido por ahí estás listo.

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  7. Celliers, así que usted es, son, los "izquierdistas"?. Encantado, en otro momento le pido la receta para volverme uno de esos.
    También me encantaría la fórmula para entender poco los planteos originales y salir con las objeciones tipo "populismo caca" o "trotzky decía", obvio de toda ovbiedad, las masas expectantes.
    Por ahí, Dormi decía que se integra, integrando; y es cierto, aunque yo tengo un modo y un lenguaje algo descomedido; me parece que para llegar al trabajador o desocupado que quiere desarrollar el intelecto y demases cosas bonitas, hace falta resolver cosas más plebeyas, más básicas, agua potable (mi tía racista diría - y con razón - que negro limpio inspira confianza), escuelas, luz pavimento y vivienda accesible ya no son modos espirituales ni puramente sensibleros de integrar a los seres "inferiores" a una sociedad, son los más directos, los más justos y nacen de respetar derechos, ser funcionalmente prácticos y nunca, o casi nunca, dependientes de las atalayas teóricas y los esquemas infalibles.
    Por supuesto, uno es populista incurable e imperfecto, pa'izquierdistas nos faltan bibliotecas y sobran negros villeros.
    Uno elige dónde se pone.
    ¿Y le era necesario esa cita maravillosa de: "alpargatas sí, libros no"?, lo felicito, pura docencia lo suyo.

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  8. Se equivoca ram cuando jocosamente se autodenomina populista por proponer la satisfacción de requerimientos básicos como agua potable y cloacas. No radica allí el populismo, sino en que, justamente faltando agua potable y cloacas, se dediquen recursos del estado para ofrecer TV digital y fútbol.
    Si antes de "desarrollar el intelecto y demases cosas bonitas" que desprecia ram hay que tirar caños de agua y cables de electricidad, ¿cuánto más lejos estará el fútbol?

    Me adelanto: el análisis porcentual del despilfarro sobre el PBI es, por supuesto, intrascendente.

    Pero claro, el estado (en cualquier nivel de la república fereral) es una entidad que puede hacer más de una cosa a la vez. Puede instalar cloacas y, a la vez, antenas de TV digital. Ahora, que pueda hacerlo no significa que deba. Lo cual nos lleva, por supuesto, al terreno de la opinión.

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  9. Ojo Almagro que somos seres lúdicos, diría algún gurú, y el esparcimiento es una NECESIDAD.

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  10. Además el fobal es, la alegría del laburante.

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  11. Ojo Almagro que somos seres lúdicos, diría algún gurú, y el esparcimiento es una NECESIDAD.

    Por supuesto, no se me escapa. Sin embargo, mirar fútbol por televisión no es la única forma de esparcimiento, ni es una resposabilidad indelegable del estado proveerlo. Y por eso considero al menos discutible la necesidad de que el estado se dedique a ello.

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  12. Mire, almagro, uno esperaría que si se va a poner a interpretar lo escrito, por lo menos tenga la nada jocosa precaución de enmarcarlo en el contexto en que está escrito y para quién está escrito.
    Además, si para usted "desprecio" el desarrollo intelectual, sepa que no es así, lo entiendo fundamental; imagínese lo bien que nos iría sin las lecturas amañadas y chuecas como la suya, ¿o lee así porque en su barrio no había cloacas?

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  13. Carajo! Daniel, usted ya no es portador sano, ya se le declaró la incorregibilidad abiertamente: ES PERONISTA!!!

    Abrazo!

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  14. Daniel: coincido en que el sistema pega "por ahí", ahora:

    "si no reconstituís tejido por ahí, estás listo"

    ¿No será esa una forma un poco peligrosa de competir con el poder? ¿Y no implica una cierta subestimación del trabajador? Digo, como alguien a quien hay que llegar "por ahí" y no por la comprensión racional. Si todos nos creemos capaces de razonar y actuar políticamente en consecuencia ¿Por qué sería distinto para cualquier otra persona?

    ¿No cabe la posibilidad de estar reproduciendo inadvertidamente cierto prejuicio de barrio norte?

    Ya sé que una cosa no excluye la otra, pero leyendo el post parece plantear una superioridad: es más el sentimiento que los tomos de El Capital. A mí eso no me parece cosa de festejar, ni tampoco me queda claro que sea del todo cierta.

    El fóbal es alegría para mí, pero no la única ni la principal. Y creo que para cualquier laburante es igual, porque no me creo muy diferente a cualquier laburante.

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  15. ram, es patético. Deje de ladrarme y siga escribiéndole el libreto a la defensa del "gallego" Fernandez, que ya usó sus tesis durante el juicio.

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  16. Celliers, tiene una gotera en la azotea. Y una paranoia muy, pero muy pelotuda.

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  17. Te faltó esta parte, Jack:
    -"las cosas están bien cuando marchan en conjunto".

    El caso es que hice un post sobre el tema de la Integración.
    No es tan ambicioso porque, por ejemplo, si tenemos que hablar con los trabajadores para esclarecer el tema inflacionario -para citar algún caso de la problemática política-, la cosa se da en un marco meramente intelectual.
    Por lo tanto, en ningún momento dejé ese aspecto de lado.

    Pero, volvamos al principio, si quiero hablarles de eso o de cualquier otra cosa -en un marco meramente intelectual- primero creo indispensable integrarlos.
    Yo creo.
    Y en estoy aludiendo al "antes".

    En ese sentido no creo que jamás los liberales puedan integrarlos. Vivieron la ilusión de tal cosa en los '90, pero más bien acudieron y con suerte a un efecto hipnótico.

    Y fijate que el experimento Macri va en ese sentido.
    La cosa partió de que el tipo hizo pie exitosamente en el fútbol. Y con eso vendieron la imagen de tipo populachero. Desde ahí te venden que "entiende" a los sectores populares.

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  18. Daniel, es verdad lo de Macri, y hay antecedentes peores relacionados con el fútbol si uno se remonta a 1978.

    Me parece también -aunque no tengo teoría alguna para sostenerlo- que los aspectos puramente emocionales cuentan más cuando los trabajadores vienen de una derrota, o cuando se genera el fenómeno de los desocupados (recordar en los 90 el auge del pastorgimenismo y toda esa bosta). Es posible que en momentos así sea más duro y menos efectivo apelar a la razón pura.

    De todas formas la revolución es un hecho profundamente emocional donde se dan procesos de aprendizaje intuitivo en las masas que están lejos de los libros. Trotsky dice algo interesante refiriéndose a los momentos revolucionarios:

    Y en esos momentos la más alta conciencia teórica de la época se mezcla con la acción inmediata de esas masas oprimidas que están más alejadas de la teoría. La unión creativa de lo consciente y lo inconsciente es lo que usualmente llamamos 'inspiración'. La Revolución es el frenesí inspirado de la historia

    Salute.

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  19. ram, no digo que ud. sea un buchón, digo que razona como tal:

    ...además darles un muerto a estas agrupaciones políticas es darles una bandera

    Juan Carlos Fernández, 18/01/2013, repitiendo sus tesis.

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  20. Nos acercamos más, entonces. No hay que subestimar a la emoción, que cuando encuentra apertura oxigena el organismo para ampliar la razón.

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