jueves, 28 de febrero de 2013

El Papa se fue y dijo que en los malos momentos, Dios se pegó una siesta que duró unos diez siglos




Ahora que está despierto, los curas ya no queman cinco millones de mujeres en la hoguera. Las tensiones las aflojan violándose a unos cuantos pibes todos los días. Pero no matan a nadie, eh.

Las consignas se habrían aggiornado entonces más o menos así:

- Mantenete en matrimonio; a tu mujer podés cagarla a bollos pero no en público porque ahí lo dejás en offside a Dios ante la opinión pública y ya nos cuesta manejarlo.

- Con el aborto es lo mismo. Tenemos a unas cuantas monjas que se hicieron uno en los subsuelos que mas o menos acondicionamos en los conventos. Andate a algún tugurio perdido porque en el hospital público queda muy fulero.

- Los pibes son muy tentadores, no nos jodan que no podemos franelearlos después que nos los mandan a provocarnos al mismísimo confesionario.
A los curitas ya los ponemos al tanto de que nada de apoyarlos en la plaza o en algún paseo. Para eso tenemos la sacristía.

- A las armas las bendecimos porque si no ametrallan a cualquier pagano sin agua bendita y el tipo se va al infierno sin un toque siquiera de divinidad y no va a tener forma de zafar cuando tenga que chamuyarse a algún guardia a ver si encuentra un esquive hacia el purgatorio.

- No podemos avalar la homosexualidad porque las marchas gay son un cachivache y hay que ser moderados ente los ojos del Señor. Hay un toco de monjas tortas pero lo hacen de canuto si no la gente se escandaliza y así no podemos armar ni una misa de gallo.

- Si colgamos a un par de financistas de los nuestros es porque se quedaron con un vuelto grueso. Después se quejan si no repartimos guita entre los pobres. Si no lo hacemos es porque tenemos que mantener las bodegas y licorerías de las curias, porque no es que los nuestros se toman todo; cualquiera necesita estar entonado para bancarse a una banda de fachos que hacen desastres ahí afuera y después se nos vienen acá a jugarla de buenos.

- En el confesionarios tenemos que perdonar todo. Lorenzetti la tiene fácil porque en general trata de hacerse el boludo y tirar a pelota hacia adelante. Pero acá no hay lola; el tipo te viene con que se cargó a un par porque estaba nervioso y vos te la tenés que arreglar con unos cuantos padres nuestros y aves marías, nomás.




En definitiva, se nos fue el Papa. Tipo simpático que quiere levantarse tarde un domingo y poder ir al clásico Roma-Lazio y gritar con los tifosi sin que le rompan con protocolos.
Andar en camiseta y pantuflas y ya que está jovato y no puede mandarse una fiestita a lo Berlusconi, por lo menos jugarse unas bochas en el club o sentarse a una mano de póker contra los evangelistas que son medios lentos y les puede pasar el trapo.


2 comentarios:

  1. eso si, se fue con su secretario privado un tipo que lo acompaña desde hace años y años...

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  2. JAJAJAJ excelente el título! y el resto tambien, obvio. Pero el título es MARAVILLOSO!

    Abrazo

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