sábado, 7 de septiembre de 2013

Qué está pasando? Tomemos temas fuertes para ejemplificar y veamos como nos estamos parando



El tema es que el posicionamiento ideológico no es algo que necesariamente uno decide.

Un disgusto con las circunstancias cotidianas, sociales, económicas propias pueden empujarnos a un lugar en el arco ideológico que creemos elegir pero es lo que menos hacemos para el caso.

Y una vez allí intentamos reconocernos, más por los gestos que por el discurso con los componentes.
Los que sí pueden encontrarse en esa dirección desde y hasta -seguramente- más tiempo que quienes vamos a ubicarnos allí circunstancialmente.

Simplemente esto sucede porque uno no elije en estado de emoción. Uno es empujado a un determinado lugar -en cambio- por esa especie de alteración de un estado habitual de la conciencia donde se reconoce con los gestos de sus eventuales pares como decíamos, debido a las circunstancias.

Los componentes ideológicos determinantes son los que impulsan hacia izquierda y a derecha si se entienden tales espacios como aquellos que comprenden el armado del mundo desde y en favor de lo colectivo o de lo individual.
He ahí la base, se diría más objetiva del asunto.

Luego, cada cual interpreta la mejor manera a su entender parcial y coyuntural de intentar edificar el mundo a su alrededor en tanto esas premisas básicas.
Y es entonces que se partidiza, se diferencia.

Pero la pretensión de un gran movimiento que abarca dentro de si lo que venga creo que va a ir llegando a su fin.

Lo que intento decir en esta ocasión es que el montaje ideológico, o mejor, partidario donde uno extrema sus concepciones, refiere generalmente a impulsos determinados por la propia emotividad. Por hechos que no han podido asimilarse por fuera de ciertas compulsiones que nos empujan hacia una posición dada.

La mayoría de la población refiere ideológicamente al deseo de solución de problemas básicos.
Cuando dejamos de mirarnos el ombligo vemos que por ahí pasa la clave política.

No podemos ir a los más con un idioma de los menos.

En estos días se habla en algún tenor de la derechización del gobierno.
Este gobierno redobló la apuesta con nuevas propuestas cuando sufrió aquel cachetazo en el 2009.
Lo que hace ahora es adecuarse a los reclamos que le hubieron hecho y no necesariamente dejó de escuchar, sino que eligió ahondar por el camino que venía trazando.
Y cuya metodología para llevarlo a cabo fue reconocida como fracaso de acuerdo a los resultados del relevamiento colectivo en las elecciones primarias.
Se está yendo entonces, por un cambio en esa metodología.

Vamos a un caso por ejemplo;
se le ha gritado que se ocupe con más énfasis del tema seguridad y lo está haciendo.
Luego sobrevienen las observaciones particulares.

Si no diferenciamos el reclamo colectivo precisamente de lo particular de nuestras miradas estamos listos.
Es en ese instante cuando dejamos de representar el interés de las mayorías.

Hubo un tiempo en que tuvimos la oportunidad de obtener la aprobación mayoritaria de la población de nuestra visión sobre el tema.
La cual se acaba de perder.

Quienes están fuera de gobierno se expresan mediante la opinión descripta de su modelo concebible.
Quienes están en gobierno, con las muestras de su gestión amás de su opinión temática.
Luego, la mayoría decide y aquí es donde entiendo se produce una importante confusión.

No se trata de bajar las banderas en tanto la mayoría a quien debés representar desde gobierno te reclama que modifiques tu mirada.
Si se trata, más aún, de ejercer gobernabilidad sopesando ese reclamo.
Con atención además a los postulados de las minorías que es posible rechazar pero con argumentaciones sustentables.

Dicho un poco groseramente; de no asimilarse a ello debería renunciar un gobierno en defensa de no ceder sobre su enfoque de intervención en la realidad social y política.
Pero a la vez, de hacerlo empujaría con él a la población misma a una crisis fatídica de esa gobernabilidad, cuya salida se vería a todas luces, conflictiva y sumamente dañina.
Además, estamos hablando de un tema de los tantos que atañen a gestión por más importante que sea.

Particularmente y yendo a él; no me valdría de gendarmería a efectos de intensificar la seguridad, pero quizás tenga gendarmería tiempo ocioso en sus tareas básicas y de seguro menos tendencias corruptas que cierta policía, mayormente del conurbano.

Estoy en contra de toda represión y se está reprimiendo.
Aborrezco de eso, como también de darle vía libre a los tirapiedras para que te lancen una lluvia de ellas solo llevados por su resentimiento. O le corten la Gral. Paz para joderle la vida a tanta gente laburante que necesita trasladarse por ella.
En este caso, no parece ser ésta mi exclusiva mirada, sino más bien la de la mayoría.
Pero la forma adecuada es la imputación del delito violento, no la represión violenta.

Es decir, aquí tenemos un caso específico del debate.
El tipo que dejó de apoyar al gobierno para calificarlo de facho por reconocerse en los gestos y la emoción de los tirapiedras no conoce el idioma del tipo común.

La policía pegándole a los tira piedras se equivoca. Así no era la cosa. Por supuesto que peor se equivocan quienes les bajan las órdenes a esa policía. Pero esto debe debatirse desde otro lugar.
Esto debe discutirse desde adentro porque desde afuera no ha quedado lugar para que nos expliquen buenas intenciones quienes han demostrado sobradamente ser mal intencionados.

Y lo que no es poca cosa, sino mucha; siguen careciendo de representatividad, ya que se atribuyen una mayoría en oposición cuando son componentes múltiples y por demás diversos de esa mayoría.
Estamos entonces ante una voz de mayorías que expresa temas básicos como el citado de la inseguridad, pero no ante un bloque de mayoría al que solo dibuja como tal la pura especulación de sus componentes.
Si el votante decide abandonarnos por considerar que nuestra respuesta es tardía, habrá que reconocer el desplazamiento de un lugar de preponderancia política para salir a explicar desde el llano lo que no se supo transmitir, o aquello en que se incurrió en contradicciones insalvables.

Quienes luego vuelvan a ocuparlo deberán entonces hacerlo en nombre de las premisas que se han sostenido para un proyecto nacional y popular que es unívoco.
No importa entonces los protagonistas sino el proyecto.
Quienes hoy lo llevan a cabo habrán de reconocer sus errores de procedimiento en la puesta en marcha de un proyecto que no debe cederse.

Si hasta para determinar en estos días un sugerido círculo de influencias que pueden derrocar de antemano este proyecto para avergonzarlo, cada sector tira para su supuesta integración los nombres que le place.

Esto se trata más bien, se me ocurre, de componer en nuestra imaginación como un todo a aquellos que consideramos los peores conspiradores.
El caso es que los actores en pos de semejante influencia pueden cambiar aunque es cierto que han conspirado en algún grado.

Personalmente no creo para nada que lo hagan organizativamente sino todo lo contrario; circunstancial y esporádicamente.
Y si es esta una de esas coyunturas en que puedan actuar, lo habremos de ver.
Me parece que en todo caso, lo fundamental para nosotros es no desmoralizarnos. Que es exactamente lo que pretenden justamente aquellos que buscan compensar su propia desmoralización.

Hay quienes están envalentonandos en sus provocaciones.
Lo que antes gritaban de manera desafinada desde su frustración en tanto el pueblo les daba la espalda, ahora lo configuran desde la pretensión pueril de pensar que la parte que les corresponde en la componenda opositora es tan grande como tan pequeña lo es en realidad.

No hay opositores hoy que peleen entre sí por más diferencias que tengan. Es ese un síntoma de pura obsesividad.
Y lo que es peor; la mayoría de ellos consiente compartir barricada con quienes se ubican hasta en sus antípodas. Lo que permite se bastardee la dirección popular en beneficio de quienes la aborrecen.
Tamaña confusión quedará en evidencia cuando nos hayamos corrido, si es que eso sucede y queden ellos en el centro de la escena. Con la obligación ya de tomar el mando.

Será ese el justo plafón que habrá de demostrar su falta de identidad por la negativa a asumir cual es el lugar en el que hasta este momento vienen reconociéndose.
Un lugar supuestamente ideológico y principista que dista mucho de ser tal. Un lugar al que fueron conducidos por la pura compulsión de las circunstancias.

El país habrá de volver inexorablemente al proyecto que le es propio. Ese que habla el idioma del común de su gente común.
Ese que les es tan difícil interpretar.
Y si hay muchas líneas que por mucho dividen a la gente, es así que hay gentes que entienden el malestar solo cuando este le calza justo en la horma de sus zapatos.

Hay que ver, muy bien, que microclima habitamos cada uno de nosotros antes de denunciar con ligereza el que transcurre el otro.

Y si tomáramos el otro que parece ser gran tema en cuestión. Es lógico que la inflación trastoca la economía, pero no por ser de los países que mayores cifras abultan su globo en el mundo, vemos disminuir el consumo. Hecho este que ratifica que no es para nada tan alevosa la merma de ingresos en los sectores populares que suelen pintar ciertos especialistas.
Es más, habría que detectar exactamente cual sería esa merma respecto a los años anteriores inmediatos.

Hay y hubo muchos, numerosos países que sosteniendo una baja inflación, no achicaron la brecha de ingresos entre sus sectores más pudientes y relegados, no disminuyeron el desempleo ni aumentaron el consumo necesariamente.

No hay economista que pueda sumar dos más dos factores cualesquiera en su inexacta ciencia para que le de necesariamente cuatro.

Quizás podamos al fin mejorar el desempeño en esta materia. Quizás otros lo logren hacer. Hay que ver a que costo, claro y ahí posiblemente estemos hablando de otra cosa.

9 comentarios:

  1. ¿Santa Fe por ejemplo?
    No hay funcionario nacional, provincial, legislativo, ejecutivo, policía provincial o federal, jueces de ambas áreas; en fin, no quedó muñeco sin su correspondiente porción de mierda (Berni incluído) con el affaire zacarías.
    ¿Se hacen todos los dolobus?¿Tomala vo´dámelamí?
    Y mientras estos giles se pelean para ver quien está menos enmierdado no se dan cuenta que ponen al pueblo el llamas, justo y en bandeja para la derecha pesada.


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  2. Mamita, ser peronista es vivir hundido en la contradicción absoluta... los compadezco...

    Es notable, se acerca Octubre y las encuestas dan para el orto, los manotazos de ahogado ya son desesperados, no sólo salieron a criminalizar a la niñez, un legislados ultra K justificó la existencia masiva de prostíbulos... ¿se viene el programa putas para todos? los pibes de 16 años encontrarán un muy buen motivo para acercarse a la urna y "ponerla"... digo: la boleta K en la urna, Ja Ja...

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  3. Y si, mas o menos como para que mierda vas a nacer si vas a terminar muriendo ¿no?

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  4. "Hay y hubo muchos, numerosos países que sosteniendo una baja inflación, no achicaron la brecha de ingresos entre sus sectores más pudientes y relegados, no disminuyeron el desempleo ni aumentaron el consumo necesariamente."

    Sí, Argentina, durante poco mas de diez años del '91 al 2002. Así terminó. De 2003 a aproximadamente 2007 la inflación siguió sin ser grande pero el desempleo bajó y el consumo aumentó.

    En general estoy muy de acuerdo con la nota, Daniel.

    A mi me parece que hay que evaluar el proyecto como un todo. O sea, lo que uno debe preguntarse es que puntos vitales del proyecto kirchnerista van a sobrevivir luego de la transición por derecha "al centro", como dice Ricardo en su blog.

    Digo: mayor número de policías en las calles (lo que, aclaro, no me gusta y encima me parece al pedo) no es equivalente a represión videlista, hacer un acuerdo con Chevron no es equivalente a venderle YPF a Repsol. Una cosa es que esos argumentos los enarbolen el trotskismo, que vive de la denuncia y levantar el dedito, o los liberales oportunistas y víboras que son, como Redrado que hoy puede ser progre y mañana el vocero de los bancos. O Lanata.

    Pero que nosotros y algunos compañeros se sumen a eso, es un problema.

    La política tiene ideales y también tiene realidades. Alguna vez lei que a la política se la define como "el arte de lo posible". Eso quiere decir adecuar lo mas posible las realidades a los ideales. Pero lo mas posible significa lo mas cerca posible, no exactamente lo ideal.

    Entonces: tu realidad es que, o elegis adaptarte a los tiempos que corren o elegís que otros tomen el lugar. Jugarla de minoría intensa es prepararse para tirar piedras, para ser un toca culos de la política, y a mi eso no me interesa. Yo no tengo ganas de andar criticando a Macri y a Massa de presidentes, tengo ganas de criticar a Scioli y decirle "pará loco, te pasaste con la represión en X, pero bien con seguir manteniendo el empleo y la AUxH".

    Eso es lo que el troll "Alcides Acevedo", que comenta exactamente igual en todos los blogs (sea por un sueldo o por falta de creatividad) denomina "vivir hundido en la contradicción absoluta". El tema no es vivir hundido en la contradicción o no, el tema es vivir en la heterogeneidad y complejidad que la sociedad representa, sobrevivir en esa heterogeneidad, adaptarte lo mejor posible y poder hacer política en ese contexto. El peronismo (que en suma igual representa mas del 40% de los votos nacionales, aunque las encuestas den "para el orto" para el oficialismo), le guste o no a Alcides, es así, sabe adaptarse a lo que la sociedad le pide. Algo así como lo que decis acá:

    "Si no diferenciamos el reclamo colectivo precisamente de lo particular de nuestras miradas estamos listos.
    Es en ese instante cuando dejamos de representar el interés de las mayorías."

    Salutes.

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  5. sigan militando para massa y sus secuaces muchachos nosotros lamemos nuestras heridas cicatrizan y seguimos....
    tiene razon la opo, ESTAMOS AISLADOS DEL MUNDO, EL RESTO DEL MUNDO SE NOS CAGA DE RISA, HABRIA QUE DEBATIR SI LAS MUJERES ESTAN PREPARADAS PARA LA POLITICA, ESTA MINA NOS HACE QUEDAR MAL EN TODOS LADOS....
    JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJJJJJJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

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  6. Por que no explican qu es el affaire Zacarias?

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  7. "El kirchnerismo sufrió en la UBA otro revés electoral en la carrera de Ciencia Política. A pesar de las horas de pantalla en el prime time de la Televisión Pública, el panelista de 678, Edgardo Mocca, no pudo conseguir su objetivo de ganar la elección de director de esa carrera y se sumó al bochazo de La Cámpora en las facultades de la universidad pública."

    Hermoso...hermoso...
    Con el giro a la derecha que han pegado, esta vez explícito y sin disfraces, más este tipo de palizas, cuando lleguemos al 2015 seguramente ya nadie se acordará qué era eso del kirchnerismo.

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  8. el boludo que dice que ud. milita para massa ...
    Giro a la derecha, que se yo. Segun con quien se compare. Hay que parar el delito (no la inseguridad, eso no existe, es una representacion que se impuso. Existe en delito, los delincuentes y ya.=
    Yo admiro el modelo K. Me parece que hemos perdido una batalla cultural, la del consenso. Esa que estaba tan clara en el momento del bicentenario. Una especie de primavera K. Pero no siempre es primavera, y sigo pensando que este modelo, es lo mejor que he vivido como politica en mis 57 años. Yo hago analisis simples porque soy una persona simple. Pero honesta. Un abrazo

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  9. Gracias Nilda, más que claro y contundente.
    Abrazo.

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