miércoles, 4 de junio de 2014

Sobre lo que llaman "El Relato" aquellos que solo pueden relatar los desastres que hicieron cuando fueron gobierno



Más que interesante el post de Oscar de ayer, aquí

Y que reproduzco:

-"Ciertos sectores de la pequeño-burguesía progresista aprendieron a distanciarse del kirchnerismo con el famoso argumento del simulacro: según ellos, el kirchnerismo tomó ciertos símbolos de la historia anterior e hizo con ellos una repetición en clave de farsa. Los motivos de Kirchner y Cristina para evocar las luchas de los 70, la bandera de los Derechos Humanos, el juicio a los genocidas, serían siempre "bajos" y solo los usarían para embaucar a jóvenes que desconocen la historia, tipos tontos dispuestos a salir a la calle, a militar en favor de una causa falsa. Después, claro, además de los tontos que creen en el simulacro, estarían los corruptos que se suman porque son cooptados por el dinero que reparten los K. De este modo, no habría forma de adjudicarle una racionalidad política a la praxis militante kirchnerista. Tontos o corruptos, todos lo hacen por motivos espúrios.
Caparrós y Solanas, dos tipos que alguna vez estuvieron involucrados en luchas emancipatorias, hicieron punta en este relato del relato K. Después se fueron colando otros como Alfredo Leuco, Jorge Fernández Díaz, e incluso Carlos Pagni (a los que no se les conoce haberse movido nunca por emancipación popular alguna). El domingo en el programa hablamos con María Pía López del "caso" Caparrós. El gran relator, junto con Anguita, de la épica derrotada de Montoneros en La voluntad, tendría motivos para fastidiarse al ver que la historia que él había agotado y clausurado con semejante esfuerzo testimonial, esa historia no ha terminado (para escuchar el programa del domingo pasado con María Pía López, clickear acá).
María Pía  recordó que el tópico del simulacro no es nuevo en la historia argentina: ya había sido usado para descalificar al primer peronismo: "cuando uno lee crónicas sobre el primer peronismo -dice María Pía- se encuentra con que el 17 de octubre del 45, una movilización gigantesca de sectores populares argentinos, fue tratada con la metáfora del carnaval o del corso. Un periódico titulaba 'Pequeños grupos con aspecto de murgas recorren la ciudad de Buenos Aires'".
El órgano oficial del Partido Comunista Argentino escribe el 24 de octubre:
"También se ha visto otro espectáculo, el de las hordas de desclasados haciendo de vanguardia del presunto orden peronista. Los pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la cuidad, no representan ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y los funcionarios de la Secretaría de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población".
La Vanguardia, órgano oficial del Partido Socialista trataba con idéntico desdén la movilización del 17:
"Los obreros, tal como siempre se ha definido a nuestros hombres de trabajo, aquellos que desde hace años han sostenido y sostienen sus organizaciones gremiales y sus luchas contra el capital, los que sienten la dignidad de las funciones que cumplen y, a tono con ellas, en sus distintas ideologías, como ciudadanos trabajan por el mejoramiento de las condiciones sociales y políticas del país, no estaban allí. Esta es una verdad incuestionable y pública que no puede ser desmentida: si cesaron en su trabajo el día miércoles y jueves no fue por autodeterminación, sino por imposición de los núcleos anteriores, amparados y estimulados por la policía (...) ¿Qué obrero argentino actúa en una manifestación en demanda de sus derechos como lo haría en un desfile de carnaval?".
Continúa María Pía López: "La tesis actual del simulacro recupera eso que estaba en cierto modo liberal de concebir al peronismo. También están los grandes textos de Borges, que escribe en el 56 'La ilusión cómica', diciendo que el peronismo es al mismo tiempo una historia criminal y una historia farsesca. O escribe ese cuento que está en la base de lo que hoy dice Caparrós, que se titula 'El simulacro'...":

El simulacro
En uno de los días de julio de 1952, el enlutado apareció en aquel pueblito del Chaco. Era alto, flaco, aindiado, con una cara inexpresiva de opa o de máscara; la gente lo trataba con deferencia, no por él sino por el que representaba o ya era. Eligió un rancho cerca del río; con la ayuda de unas vecinas, armó una tabla sobre dos caballetes y encima una caja de cartón con una muñeca de pelo rubio. Además, encendieron cuatro velas en candeleros altos y pusieron flores alrededor. La gente no tardó en acudir. Viejas desesperadas, chicos atónitos, peones que se quitaban con respeto el casco de corcho, desfilaban ante la caja y repetían: Mi sentido pésame, General. Este, muy compungido, los recibía junto a la cabecera, las manos cruzadas sobre el vientre, como mujer encinta. Alargaba la derecha para estrechar la mano que le tendían y contestaba con entereza y resignación: Era el destino. Se ha hecho todo lo humanamente posible. Una alcancía de lata recibía la cuota de dos pesos y a muchos no les bastó venir una sola vez.
¿Qué suerte de hombre (me pregunto) ideó y ejecutó esa fúnebre farsa? ¿Un fanático, un triste, un alucinado o un impostor y un cínico? ¿Creía ser Perón al representar su doliente papel de viudo macabro? La historia es increíble pero ocurrió y acaso no una vez sino muchas, con distintos actores y con diferencias locales. En ella está la cifra perfecta de una época irreal y es como el reflejo de un sueño o como aquel drama en el drama, que se ve en Hamlet. El enlutado no era Perón y la muñeca rubia no era la mujer Eva Duarte, pero tampoco Perón era Perón ni Eva era Eva sino desconocidos o anónimos (cuyo nombre secreto y cuyo rostro verdadero ignoramos) que figuraron, para el crédulo amor de los arrabales, una crasa mitología.
Jorge Luis Borges
***
Una versión degradada de la tesis del simulacro es retomada nada menos que por Mirtha Legrand y Elisa Carrió, cuando en ocasión de la muerte de Néstor salieron a decir que "el cadáver no estaba en el cajón" o que el velorio al que concurrieron miles de personas fue "organizado por Fuerza Bruta".
En su novela Teatro de operaciones, María Pía hace decir a uno de sis personajes:
"Los sanguinarios golpistas que se nominaban libertadores, además de fusilar, quemaron libros, demolieron edificios, tiraron estatuas al río, se robaron el cadáver destinado a ese mausoleo, lo vejaron y escondieron. Mientras tanto, explica, el sátrapa de Borges escribía que todo lo anterior, el famoso régimen depuesto, había sido una ilusión cómica, una farsa, un simulacro. El tipo operaba en sintonía con los milicos: unos destruían los restos materiales y reventaban a alguna gente memoriosa, y el otro armaba un cuentito para sustituir los hechos ocurridos por una ficción, un pasado ilusorio" .
No todo en la política es relato. Y el relato mismo no es simple relato: es lucha por el sentido de lo que acontece. No solo el kirchnerismo. Parte del relato que cada día teje la derecha argentina consiste en decir que no han existido ni existen motivos genuinos para comprometerse con las banderas del movimiento nacional, o, en una sutil variación, sitúan la legitimidad de esas banderas en un pasado que alguna vez ningunearon y ahora dicen que existió pero ha caducado. La derecha cada mañana en sus medios instala una nueva entrega de su relato, pero a la vez pretende negarle al kirchnerismo el derecho a disputar también en el terreno de los relatos. Sobre todo porque esta derecha (y cierto progresismo ofuscado) desdeñan los mismos hechos que el kirchnerismo produce (AUH, Ley de Medios, políticas económicas autónomas frente a los poderes financieros internacionales, juicios a los genocidas) como si solo fueran relatos.
No todo en la política es relato, pero a veces los relatos nos permiten comprender que lo que vivimos hoy se inscribe en una tradición que ya viene relatada. Además hay hechos contingentes que quiebran la integridad de los relatos. Hay irrupciones inesperadas y hay rupturas. Hay disputas nuevas que se nominan con palabras antiguas. Y hay un pasado que todavía espera agazapado en el futuro.
Mejor que decir es hacer, decía Perón. Y Perón hizo unas cuantas cosas pero también dijo mucho. Decir también es hacer."
                                                                                                           Oscar Cuervo

41 comentarios:

  1. Muy bueno.. Va un disparo...

    El intelectual libero-progresista se reserva para sí distritos ponderativos, segmentos supuestamente objetivos en donde sospechan tener la capacidad racional para establecer tablas de civilidad. Ellos son los que fijan los siniestros catálogos de barbarie. Mientras el agnóstico tiene la humildad de dudar sobre su ausencia de creencia, el ateo tiene la soberbia de creer fervientemente en que no cree; vaya contradicción. Algo de esto le sucede con relación a la política al intelectual liberal, sea de izquierdas o de derechas, lo mismo da.
    Complejo es llegar a amar a un gestionalista, mucho más difícil resulta con un administrador, pues allí descansa el dilema. El intelectual libero-progresista sólo entiende al dirigente político bajo esos formatos burocráticos, no cree en el líder, por lo tanto mucho más irracional y primitivo le resulta observar un afecto sobre alguien que considera no debería existir. No se permite dudar de sus premisas, sólo califica, construyendo a partir de dicha calificación su edificio analítico. Pero a poco de incluirnos en sus editoriales uno se da cuenta que dicho edificio adolece de sustento político. El intelectual libero-progresista no intenta contemplar las causas de dicha devoción. Su ateísmo político no logra percibir que la exclusión es la peor de las condenas colectivas que puede sufrir el ser social, menos aún es capaz de entender que todo proceso inclusivo construye en el afectado un sentimiento de gratitud que difícilmente logre olvidar. Acaso no pueda comprender el intelectual libero-progresista esa cuestión de la gratitud. Para estos un gobernante es sólo un mero administrador con fecha de vencimiento, en cambio para los desplazados un gobernante constituye una esperanza de cara al futuro, y cuando esa esperanza, pasado el tiempo, se plasma con medidas concretas el pueblo responde con enorme devoción, no porque sea ignorante o idiota como se pretende presentar, sino por la vida de mierda que ha tenido que soportar hasta el momento su llegada. Cosas simples, asuntos que más de la tercera parte de la población mundial no tiene resueltas gracias a los tecnócratas gestionalistas: Vivienda, trabajo, educación, salud, derechos sociales, cuestiones que difícilmente alguien incluido las entienda con formato de ausencia. El intelectual libero-progresista acepta, tolera y en algún caso aplaude y participa de la pompa emanada de las estructuras feudales que aún se conservan en la modernidad, cuando menos las comprende, no exhibe marcadas críticas: Por caso la pompa vaticana o las pompas monárquicas europeas; sin embargo siente enorme animadversión por los actos masivos o los dolores colectivos cuando de referentes políticos populares se trata. De lo cual se desprende que el boato no es el dilema sino el impacto político que tiene cada evento.

    Por fuera de sus intenciones de máxima, el intelectual libero-progresista trata de acuarelizar y menoscabar al líder popular exponiendo como ideal político al gestionalista, al tecnócrata. Este modelo ejecutivo no sólo resulta muy dócil a sus ambiciones clasistas, además les evita tener que soportar esas desechables y bárbaras muestras de pesar colectivo. Un pueblo llorando a su “bruto” caudillo les resulta intolerable, más aún si pensamos que difícilmente alguna vez alguien, en la historia, derroche aunque más no sea una minusválida lágrima por aquellos que afirman amar a la humanidad odiando las costumbres, las necesidades y los dolores de la gente real...

    Te mando 3 notas de opinión que sirvieron para en su momento discutiera y fuerte con los desmadrados visitantes que tiene el Blog Pamplinas de Martincho Caparros


    lasbalasdelcampanario.blogspot.com.ar/2011/10/ensayo-sobre-la-ceguera-intelectual.html

    asbalasdelcampanario.blogspot.com.ar/2012/11/caparros-y-el-fachoprogresismo-una.html

    asbalasdelcampanario.blogspot.com.ar/2012/01/intelectual-de-izquierdas-o.html

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  2. Voy tomando nota para el ranking genuflexo de hoy... pero los cumpitas tienen un duro trabajo por delante si quieren desbancar a Gustavo.

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  3. 10.25 Nadie duda de tu victoria en el ranking de pelotudos y no sólo del día, también de la semana, del mes, del año, de todos los tiempos.. Se ve que no leíste ni una línea de lo que dice el post de Daniel y menos del comentario de Gustavo.

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  4. que bueno amigos, los dos Daniel y Gustavo, están para mucho más. gracias

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  5. Les cuesta mucho a los opositores cuando deben leer y entender textos complejos. Con este tipo de temas huyen.
    Daniel: Si querés tener mayor participación poné boludeses como Carrasco, ahora si te interesa elevar la cosa seguí por tu camino.
    El Aguante Populista es de lo mejor que hay en la red.

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  6. No se lo pierda, hoy !!! Otra ficción nacional... Los verdaderos Farsantes
    UCR, Coalición Cívica-ARI, el Frente Renovador y el PRO , se retiran y actúan en cámara,
    pero de la TV.
    Otro día de sueldos pagado por el estado para que trabajen de actores en TN.

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  7. Gustavo:

    Me gusta mucho lo que escribís (tanto en los comentarios como en tu blog), pero tengo que estar en desacuerdo con una cuestión que, lamentablemente, es muy secundaria al tema de este post.

    Contrariamente a lo que señalás, yo veo al agnosticismo no como humilde, sino cómodo y cobarde. Un ateísmo vergonzante, si preferís.

    El ateísmo tiene una tradición mucho más antigua (sin recurrir con esto a una falacia de antigüedad) que el agnosticismo (inventado en el siglo XIX).

    Y su justificación filosófica es tanto o más sólida que la agnóstica.

    Además no hay un solo ateísmo. Vos hacés demasiada simplificación y atacás a ese espantapájaros que identificás con el ateísmo.

    Y me estoy refiriendo al agnosticismo y al ateísmo como pensamientos sobre dios. Trasladar esos conceptos a una discusión política, para colmo por analogía, es una exageración.

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  8. Diego.
    Antes que nada te agradezco tus conceptos

    Tenés toda la razón Es arriesgado construir una metáfora en términos científicos.
    Acepto el tirón de orejas.

    Simplemente propuse aquella idea de Kant en Crítica a la Razón Pura.
    Con relación a Descartes afirmó que: Dudó de todo menos de que dudaba. Vale decir su taxativa metodología se encontró con un límite "metodológico", que luego se amplió exponencialmente con el dilema de Dios.


    El agnóstico propone navegar por los mares de la incertidumbre. Vale decir duda hasta de sus propias dudas. Los agnósticos creen que no debemos ni creer ni negar la existencia de Dios – porque es imposible probar una u otra cosa.

    Me declaro un Popperiano de modo que no considero cómodo ser agnóstico. Es cómodo aquel agnóstico ( en realidad no lo es si procede de este modo) que se considera satisfecho con sus dudas sin intentar evolucionar científicamente sobre esas nueva dudas, sobre esos conocimientos por venir.

    Creo que mientras el ateo te cierra puertas de manera taxativa el agnóstico te las abre.

    Popper decía que lo maravilloso de un debate no es que uno pueda tener la razón sobre el otro o viceversa, sino que ambos concluyan que los dos pueden estar equivocados y a partir de ese "acierto" buscar entre ambos nuevas teorías. Una suerte de orgasmo intelectual.

    Saludos


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  9. Con Messi en la selección teniamos a De la Rua 14 años mas.

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  10. De acuerdo 100% con Diego. Estaba leyendo los posteos pensando en escribir para expresar mi disidencia sobre el punto del ateísmo/agnosticismo que menciona Gustavo (en un extraordinario posteo por demás, solo ese "temita" me hacia ruido). Pero Diego me gano de mano y expreso la postura de los ateos con excelentes fundamentos. Yo particularmente pienso que "ser ateo" es una especie de militancia, esta asociada a convicciones profundas, a determinadas maneras de entender el universo y todo lo que contiene. Y esa militancia implica "jugarse" bastante mas que en el caso de un agnóstico, que para mi se queda como "a la expectativa", como diciendo "no voy a decir que creo o no creo, mira si resulta que estaba equivocado y un día de estos baja un tipo barbado de una nube y dice aquí estoy yo". Como estamos hablando de religión y no de ciencia, puedo ser "terminante" en mi ideología teológica y asumirme ateo sin remordimientos. No tengo que demostrar nada, no me parece necesario. Si hablásemos de ciencia sería distinto. No podría decir : "no creo en la ley de gravitación universal mientras camino por un planeta afectado por la misma". No es lo mismo no creer en algo que es demostrable, que no creer en algo que no lo necesita.

    Por lo demás, Daniel, Gustavo, sinceras felicitaciones por elevar el nivel de la blogosfera con este tipo de posteos. Los sigo mucho a ambos y lo seguiré haciendo. Y felicitaciones por la tolerancia a los trolls, yo sinceramente no la tendría.

    Abrazo
    Raúl.

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  11. Gustavo:

    Me alegro que hayas tomado el tirón de orejas de buena manera. Yo traté de ser todo lo suave posible, pero en estos temas a veces no sale :-)

    Raúl también expresa, desde otro punto de vista, bastante de lo que pienso.

    Pero si estamos todos amigos, por más que no estemos 100% de acuerdo, propongo dejarlo acá, como para no desviar el tema de los excelentes post de Daniel y comentario de Gustavo.

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  12. Uy, a las 11:48 apareció el relator de 6,7,8.
    Falta un comentario de VHM y ya se puede cerrar el post.

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  13. Volviendo al post de Cuervo, escrito con el cual Daniel nos invitó a pensar...

    Un intelectual que no trata de comprender las razones por las cuales los pueblos se identifican con algo o con alguien me parece que anda cojeado en la principal asignatura.
    Desde hace que no me siento incluido por ejemplo en los escritos de Caparros, Sarlo o Gargarella. Ni en los ensayos políticos ni cuando presentan algún tipo de ficción.
    Sospecho que esto me ocurre porque no saben o no quieren saber cómo es la vida real en el País. Cómo se vive en los pequeños pueblos de la Patria por ejemplo. Cuando leí Interior de Caparros de inmediato me di cuenta de que el tipo se sentía un extranjero, un paria en su nación. Era un paisajista, un fotógrafo, acaso un antropólogo en pos de un descubrimiento lejano y ajeno.. Su preconcepto sobre lo que es la Argentina lo sedujo a afirmar entre sus líneas que había muchas argentinas en la Argentina. Jamás se detuvo a pensar que la Argentina es la resultante de sumatorias y no la resultante de la casual unión de incisos supuestamente inconexos.
    Qué pueden entender un burgués urbano y progresista de cóctel en mano y editoriales globales, sin que medie sonrisa o sorpresa, que en los millares de pueblos como J. A. Guisasola todavía nos preservamos el derecho al altavoz. Si. Todavía el municipio ante el anuncio de eventos importantes manda una camionetita a recorrer el entoscado comunicando mediante el megáfono a sus 900 habitantes el próximo programa de eventos. Y esto no ocurre por barbarie, o porque no tengamos radios o Internet o medios más directos. Ni tampoco suena de fondo The Godfather Waltz de Nino Rota. Esto ocurre debido a que en nuestras poblaciones todavía existe el afuera. El afuera social del que hablaba el Arquitecto Livingston. En consecuencia no estamos enrejados, no estamos aislados ni encerrados, nos sabemos, nos sentimos, nos amamos y nos odiamos también, y si alguno alambra es simplemente para que las mascotas no jodan a los vecinos. Nuestra seguridad es no pensar que existe la inseguridad hasta que ésta hable por boca propia.
    De esta forma ellos recrean su propio relato subjetivo. El “qué es la Argentina” tiene diseño exclusivo y es marca registrada de la mass media. Ya lo mencionamos en varias oportunidades: generalizar absuelve, cuestión que embelesa a la progresía (de izquierda y de derecha) nacional. Detallar requiere de mayores esfuerzos, trabajo, palabras y argumentos., requiere la comprensión de las particularidades y al mismo tiempo sentir que esas particularidades que hacen a un todo también son la Argentina.

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  14. Sala,
    No me voy a poner a defender a los que encasillás como intelectuales libero-progresistas (¿?) en una cómoda y excluyente categoría con la que no estoy de acuerdo.
    Mi impresión es que tu comentario está plagado de viejos lugares comunes con que en los 60-70 se solía cuestionar la actividad intelectual y, más que lugares comunes, se podría hablar de prejuicios comunes, ahora aggiornados y empleados como coartadas. También dejás traslucir de forma bastante notoria, que todo sigue girando en torno a los "buenos" y a los "malos" en esta historia muy a la manera argentina. Todo muy maniqueo y lapidario, para mi gusto.
    Tampoco coincido en lo que al parecer funciona como disparador de tus reflexiones y que te sirve como basamento del resto:

    "Complejo es llegar a amar a un gestionalista, mucho más difícil resulta con un administrador, pues allí descansa el dilema."

    En todo caso es un falso dilema. Pretendés poner en juego cosas muy argentinas, pasionales, tal vez románticas, pero que lamentablemente no suelen verificarse en una sociedad muy veleidosa que piensa con el amor puesto en el bolsillo. Esto siempre y cuando quieras circunscribirlo a este país, que por lo abarcativa, no parece ser la finalidad de tu reflexión.

    "El intelectual libero-progresista acepta, tolera y en algún caso aplaude y participa de la pompa emanada de las estructuras feudales que aún se conservan en la modernidad, cuando menos las comprende, no exhibe marcadas críticas: Por caso la pompa vaticana o las pompas monárquicas europeas."

    Desde que Bergoglio fue elegido Papa, si mal no recuerdo fue ampliamente vivado -posteriormente- por este gobierno y parte de su intelectualidad. También hubieron ejemplos de silencio significativos por parte de la intelectualidad oficialista al conocerse el mensaje del gobierno ante la abdicación del Rey de España.
    O tu reflexión es muy maniquea o yo entiendo muy mal la realidad y hace 68 años que vivo equivocado.

    En definitiva, leer tu comentario del post -en una primera lectura- no me ha animado a leer los otros 3 que linkeas.

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  15. Uy, a las 16:37 llego un libero-progresistas que no se banca verse reflejado en el texto de Sala.
    Intentó prender un fueguito y le salió humito.

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  16. Yo no hablo de buenos y malos, hablo de lo que ellos mismos manifiestan, desde la "intelligentzia" cuando se refieren a los temas en los que luego me explayo. Hace poco más de un año murió el comandante Chávez. Le pido recuerde las manifestaciones de nuestros intelectuales libero/progresistas ante las muestras de dolor del buena parte del pueblo venezolano.
    Para saber si usted vivió durante 68 años equivocado mejor no me lea a mí. Yo no lo voy a ayudar mucho, le diría que nada, soy muy limitado como usted bien afirma. Ayúdese con el post, con María Pía López, incluya las afirmaciones de Borges en El Simulacro, repase la historia y recuerde la posición de la intelectualidad progresista luego del sangriento golpe que derroco al Presidente Perón, las justificaciones a la proscripción, etc.
    Como ve no hablo de buenos y malos. Hablo sobre los hechos, los dichos y los escritos. De lo contrario hubiera incluido algún párrafo de libro La Banalidad de Mal.
    Qué se yo. Le sugiero buenamente que lea a Jauretche, a Nicolás Casullo, a Hernández Arregui, a Cooke. No soy de los tipos que piensan que las ideas del 60 o del 70 se deben desechar por ser del 60 o del 70. En todo caso se deben desechar porque han sido refutadas científicamente y demostrado su falsedad. Convengamos que han existido posturas posteriores que por advenedizas han muerto rápidamente (el fin de la historia) e ideas anteriores que aún perviven: Como por ejemplo el existencialismo.
    No entiendo qué tiene que ver el gobierno en este debate. ¿Acaso intenta refutar mis ideas por qué el gobierno hizo tal o cual cosa? Me parece pobre como intento refutador. No estoy hablando de ninguna actitud gubernamental sino de aquellos que dicen sobrevolar a la sociedad bajo la lupa del pensamiento.
    Cuando yo hablo de una ausencia de rigurosidad hacia la pompa vaticana, la pompa monárquica y la pompa feudal me refiero a que en la actualidad el intelectual libero/progresista no discute el poder real, sino que lo hace con el poder que por obvias razones constitucionales pasa, justamente el contrapoder popular. No escruta al sistema por eso prefiere desarrollar sus funciones desde dentro y a caballo de la pompa empresarial, sitio que le ofrecen los medios corporativos (Diarios globales, editoriales, medios multinacionales etc)
    Un detalle. Yo no cuestiono la actividad intelectual de los sujetos libero/progresistas simplemente la estoy describiendo de acuerdo a lo que percibo, vale decir en base a mi subjetividad.
    Un saludo y le agradezco su atención

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  17. Ché, qué pobreza el post del cuervo...Hace agua por todos lados. Cómo te animaste a repostearlo aquí? No está a la altura de las alucinaciones a las que nos tenés acostumbrados, Daniel.

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  18. "En todo caso es un falso dilema. Pretendés poner en juego cosas muy argentinas, pasionales, tal vez románticas, pero que lamentablemente no suelen verificarse en una sociedad muy veleidosa que piensa con el amor puesto en el bolsillo".

    Esta frase del anónimo de las 16.37 pinta su prejuicio.

    Él, en el pequeño mundo que lo rodea, observa eso, de inmediato lo universaliza. Yo no soy ni veleidoso ni pienso con el bolsillo, y conozco mucha gente que no los es, de manera que por lo menos con unos cuantos se equivoca. Y si se equivoca conmigo y con unos cuantos, cabe la posibilidad de que se equivoque con otros tantos compatriotas.

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  19. Disculpame Daniel por haber emplomado el debate con tanta participación. Pero hay temas que me apasionan. Gracias por el post.

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  20. Edificante contrapunto entre Diego y Gustavo, especialmente, en contraste con el acostumbrado compendio de lugares comunes a que nos tienen acostumbrados algunos de los asiduos visitantes del blog.

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  21. http://www.paginapopular.net/sarlo-lanata-se-cruzan-por-el-nombramiento-de-forster/

    Es muy interesante escuchar esta conversación que se dio en el programa de Lanata. Magdalena, Sarlo y el propio Lanata hablan sobre el nombramiento de Forster y eso que llaman peyorativamente "el pensamiento nacional". Es la ratificación a todo lo que dice Cuervo en su post.

    No somos nosotros quienes los colocamos en un lugar determinado, son ellos los que se colocan solos.

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  22. Sala,
    "Es la ratificación a todo lo que dice Cuervo en su post."

    No me parece que ratifique nada ni tampoco escuché nada peyorativo. Sí se nota algo de aprensión, dado el discurso de Forster, a quienes representa, por quien fue puesto ahí y por la grandilocuente titulación de la secretaría, de connotaciones orwellianas, eso sí.

    "No somos nosotros quienes los colocamos en un lugar determinado, son ellos los que se colocan solos"

    Le recuerdo que a través de esta designación el gobierno está ejerciendo poder político, o sea, está empujando, en virtud de ese poder, hacia algun lugar, generando una reacción. No es algo tan inocente ni cándido como usted lo quiere hacer ver.

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  23. Anónimo, tómese la molestia de razonar un poquito, ¿cuál medida, resolución o política de cualquier gobierno es "inocente" o "cándida".
    Que a usted no le guste, no lo convenza, es aceptable; pero de ahí a una interpretación chueca de una postura tomada como la de Gustavo Sala hay un trecho, discútale si puede, pero en términos más acordes a lo real y no a tonterías difusas como la de la "inocencia y candidez en grado de intención", vamos....

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  24. El post reza sobre el desprecio que tiene el intelectual liberal por todos aquellos fenómenos que emanan de las masas populares.

    1) Trate de escuchar bien en qué términos se expresa Sarlo y con que ausencia de rigurosidad científica sobre el pensamiento nacional. La dimensión del mismo y quiénes fueron sus forjadores. Es el desprecio a un tipo de pensamiento que curiosamente las mayorías adhirieron históricamente. Por supuesto que no hay candidez ni inocencia. Ni en lo que dice Sarlo ni en lo que digo yo, ni en lo que dice usted. Menos en lo que hace el gobierno, tampoco lo que hace la oposición o las corporaciones o el periodismo.

    2) Ese "creo que lo del pensamiento nacional nace por allá con Forja de Jauretche y Scalabrini". Ella sabe perfectamente qué significa el pensamiento nacional y que su génesis de carácter revisionista comienza 1888 con el profesor Saldías autor de la monumental obra: Historia de la Confederación Argentina.
    Es más, sabe tanto del tema que elige no explicarlo; por suerte no intentó caer en el absurdo de sus entrevistadores que permanentemente trataron de relacionar ese tipo de pensamiento con el totalitarismo.

    3) Incluso ella, al comienzo, critica a Forster por una supuesta mutación filosófica tardía. Cambio que se relaciona con su antigua adhesión a la Escuela de Frankfurt.
    Claro, lo hace hasta que se da cuenta que está hablando con Lanata (con el cual mejor no hablar de mutaciones) para finalmente morderse la cola cuando ella misma admite su pasado maoísta del los ochenta sin mencionar su actual presente libero-progresista.
    Vale decir, monta su andamiaje conceptual, argumentativo y crítico partiendo de una falacia: Los sospechosos cambios en el pensamiento de las personas.

    4) ¿Desde cuándo cambiar significa un demérito, desde cuándo es un mérito? ¿Desde cuándo permanecer con la misma idea es un mérito o un demérito?
    Argumento banal, casi de principiantes. Mantengo mis convicciones aún cuando se ha demostrado la falsedad de las mismas.

    5) De todos modos y para finalizar, la explicación que da sobre la Escuela de Frankfurt parece salida del Billiken. Es lógico ninguno de sus interlocutores puede refutarle alguna impresición por falta de conocimientos. La base filosófica de la Escuela de Frankfurt (Adorno, Benjamin, Habermas, Horkheimer) es el Marxismo Crítico. Es Hegel, es Marx y es Freud. Es una crítica al iluminismo, al Dasein de Heiddeger, no sólo a la política de un demente. La pelea intelectual la tienen con Heidegger no con Hitler. Con este tienen un enfrentamiento político que los obliga al exilio. Lamentablemente, el más brillante de la Escuela, Walter Benjamín (los nombres de mis dos gatos negros), no lo logró. Decidió suicidarse ante una encerrona nazi-franquista en la frontera pirinea. Lo perseguían por una triple estigmatización: Por opositor, por marxista y por Judío.

    Disculpen, pero este tipo de temas no se pueden desarrollar sucintamente.

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  25. Cortala Sala. Te pusiste muy pesado, largo y aburrido

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  26. Sala,

    Creo entender que Sarlo se refiere a los cambios acomodaticios tipo Forster, de hace 5 minutos y en periodo democrático. Más que nada hace hincapié en lo que fue la génesis del pensamiento que guió dicha escuela referida a los totalitarismos y como Forster -lo sugiere ella- traiciona este concepto rector aceptando el cargo para irrigar la semilla que germinaría luego como posible vía autoritaria del control del pensamiento por parte del Estado mediante su secretaría. A mí no me parece mal que existan este tipo de advertencias, aunque se esté un poco lejos de su concreción práctica.
    En contraposición, usted acusa a Sarlo de ignorar su propio pasado, lo que no me parece acertado, ya que en varias oportunidades ha sido crítica de si misma y de su propia generación. Qué le va a hacer, la gente puede llegar a evolucionar, aunque no lo parezca, incluso admitiendo errores. De cualquier modo, han pasado años -y no 5 minutos- como para que ella reflexionara y adquiriera la perspectiva que motivó su cambio. Finalmente, es una intelectual.

    Me parece que usted le está pidiendo demasiado a una entrevista radial de 12 minutos en donde intervienen 3 personas, a cual más urgida por protestar.
    En consecuencia, nada de ello puede ser tomado con mucho "cientificismo" como quizás sea su gusto. Los que no tenemos esas exigencias lo tomamos como meras opiniones radiales de 3 personajes abordando un momento puntual de la política argentina.
    Si usted se precia de no ser cándido, ya habrá detectado que la finalidad de la entrevista era escandalizarse un poco en un menage a trois público. Nada del otro mundo. Aunque lo dude, hay quienes ya tenemos opinión formada sobre ciertos temas y personajes, k y no k, de modo que nada agrega. En todo caso expone su animadversión hacia Sarlo que, dicho sea de paso, deja una importante obra.

    Por último, creo que banal es incluir el punto 4. Perfectamente podría no estar, ya que su aplicación sirve tanto para un fregado como para un planchado y no creo que esté en tela de juicio.

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  27. Anónimo de las 0.50. ¿Y por qué supone que Foster cambió hace 5 minutos. Yo hace 11 años que lo escucho dentro de la misma línea de pensamiento? En este punto Sarlo falta a la verdad y desde ya que no lo hace inocentemente.

    En 12 minutos usted tiene la opción de ser veraz o de no ser veraz. Uno elige lo que quiere decir. El esfuerzo es el mismo.

    Yo no digo que Sarlo peca por ignorar su pasado, peca por considerar como gravosos a los cambios de las demás personas, individuos que no coinciden con ella.

    Usted dice sobre la autocrítica de Sarlo lo siguiente: "Qué le va a hacer, la gente puede llegar a evolucionar, aunque no lo parezca, incluso admitiendo errores".
    Ve que el punto 4 es a lugar No siempre los cambios dan como resultante una evolución.
    De hecho, Sarlo da a entender que Forster involucionó intelectualmente con su cambio.

    ¿Quién le dijo que le tengo animadversión a Sarlo? Simplemente no estoy de acuerdo políticamente con ella desde los tiempos en los cuales era cuadro intelectual de la Alianza.
    Curiosamente por entonces nos unía el rechazo al menemismo, nos separaban las razones de ese rechazo. A mi no me importaba ni la pizza, ni el champagne, ni la Ferrari, ni la pista de Anillaco. Me importaba el desprecio por los DD.HH, la exclusión social y el modelo económico.

    Pero por ejemplo en otro aspecto sigo muy afanosamente sus recomendaciones literarias. Tiene muy buen gusto y mucha capacidad para seleccionar textos.

    Discúlpeme, ha sido muy entretenido el debate, a pesar de que alguno por allí se aburrió. Pero debo levantarme temprano para ir a trabajar al campo.

    Buenas Noches

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  28. ¿salen de a uno o será siempre el mismo? De todas maneras, paliza del cumpa

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  29. Sala,

    Unas últimas y definitivas -por finales- puntualizaciones.

    1) Bueno, Sarlo habla de 6 o 7 años atrás "hasta no hace mucho", dice; razón por lo cual coloquialmente lo llevé a la expresión que usé y creo que fue "hasta hace 5 minutos". Es ella quien le imprime esta cercanía en el tiempo, no yo. De modo que su interpelación retórica está de más.

    2) Usted parece muy exigente con los que no son de "su palo". ¿Cómo sabe si Sarlo fue capaz de sostener el hilo de su pensamiento en medio de una conversación telefónica? No me parece una mujer intelectualmente deshonesta y que falte a la verdad como usted la pinta.

    Mas bien, al tratarse de un tema de aristas múltiples, intentó trazar un ligero panorama y dónde se supone está parado Forster. No creo que estuviera hablando para usted ni para mí. Se trataba de un programa radial con una pregunta puntual. Me gustaría leer algún artículo de la pluma de Sarlo y que dejara aclaradas estas cuestiones.

    2) Me parece atendible lo que ella plantea y que usted encasilla en el rubro "cambios gravosos". No habla de un genérico "los demás" -es una disolución que emplea usted- sino puntualmente de Ricardo Forster. Al parecer y atendiendo a convicciones anteriores cimentadas en Adorno y Benjamin -recuerdo haberlo escuchado de su propia boca- y a las cuales adhería nuestro filósofo de marras; pues bien, se
    desentiende de ellas y asume un cargo que contradice ciertos postulados de la Escuela de Frankfurt. Digo que me parece atendible y no veo contradicción con que ella misma tenga un pasado que algunos encontrarán "cuestionable", dependiendo siempre desde donde se lo
    mire. Tampoco la inhabilita para emitir opinión. El simple hecho de que Forster pase a formar parte de la función pública y encastre con un gobierno que no se ha caracterizado precisamente por la búsqueda del consenso, habilita esta clase de prevenciones, especialmente en un área tan sensible como la del pensamiento y por otro lado lo nacional. Sarlo lo dice muy bien. Esta designación debería haberle planteado a Forster -cree ella- un íntringulis y, atendiendo justamente a las convicciones por las cuales ha sido conocido durante su vida académica, rechazar, o al menos transmitir alguna clase de salvedad al asumir el nuevo cargo. Lo deja muy cerca del ridículo y da pie a que se consolide la idea
    no solo de la inutilidad de la secretaría, sino de la finalidad pecuniaria que traería aparejada una estructuración presupuestaria para este fin con la erogación aparejada para solventar a todos los que seguramente serán contratados.

    3) No se desprende que Sarlo diga que involucionó. Para nada. Marca una contradicción que vuelve poco creíble lo que pueda salir de
    ahora en más de manos de Ricardo Forster. Son las mismas contradicciones que se le suelen marcar a la mayoría de los políticos: insólitos cambios y piruetas inexplicables que solo pueden ser hijas de oscuras conveniencias personales nunca explicitadas. Sobran los ejemplos. No veo por qué no le ha de caber a este pensador que se le señale esta inconveniente contradicción.

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  30. Anonimo 06:33, venias bien, hasta :
    “piruetas inexplicables que solo pueden ser hijas de oscuras conveniencias personales nunca explicitadas.”
    Al final siempre muestran la verdadera razón de tanto fuego: el anti peronismo y en ocasiones lo facho. Ahorrate tanta vuelta, hace como Lanata bien “facilito” tipo cuadro sinoptico: escribís dos
    o tres nombres, peronistas y chorro. Después te vas con mamililita, acunas a “republiquita” le cambias los pañales a la mami y juntos hacen una denuncia.

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  31. ¿Cuáles son los preceptos de la Escuela de Frankfurt que Forster supuestamente ha abandonado? Sarlo deduce o supone que Forster, por haber aceptado ese puesto, tuvo necesariamente que traicionarse a sí mismo y a tan ilustre línea de pensamiento. Más allá de no dar precisiones es muy lineal el razonamiento. Por ejemplo mi formación filosófica, humanística y política incluye elementos de la escuela de Frankfurt, del existencialismo de J.P Sartre y de la epistemología de Popper, sobre todo la idea de la falsación. Vea que cuestión interesante. Popper es un teórico del liberalismo al que yo admiro profundamente, sin embargo jamás ha sido desconsiderado con el pensamiento de sus opuestos. El “La Sociedad Abierta y sus Enemigos” critica duramente al marxismo pero en ningún momento ataca a sus adversarios tratando de enlodar sus percepciones e ideas con pretextos mercantilistas. Incluso destaca la sincera preocupación de Marx por los sectores menos favorecidos de la sociedad. Yo mismo en los ochenta era un marxista encriptado. A esta altura de mi vida sólo tomo aquello del marxismo que observo científicamente irrefutable. ¿Me estoy traicionando filosóficamente por adherir al pensamiento nacional y por sentirme parte del Kirchnersimo? ¿Qué era sino Juan José Hernández Arregui sino un actor del pensamiento nacional cuya visión de mundo era marxista? ¿Acaso traiciono al Kirchnersimo por no adherir a Laclau?. Adorno, Benjamin eran básicamente marxistas. Sarlo marca una supuesta contradicción como argumento cuando la existencia de una contradicción de ningún modo puede tomarse como tal. Si el punto es lo que antes pensaba Forster, debo situarme con honestidad en esa misma temporalidad teniendo en cuenta cuál era mi visión del mundo en ese momento. No puedo alegremente hablar de las contradicciones ajenas de manera pecaminosa exceptuándome de la discusión, señalando traiciones intelectuales que el hombre no tiene por qué tener y que sólo viajan en el prejuicio de la pensadora. Usted pregunta: ¿Cómo sabe si Sarlo fue capaz de sostener el hilo de su pensamiento en medio de una conversación telefónica? Disculpe. Yo no me atrevería a subestimarla de ese modo. Es Beatriz Sarlo. Además hizo todo lo honestamente posible para menoscabar al pensamiento nacional. Y le reconozco su honestidad porque pudiendo haberse montado a las exageraciones de sus interlocutores prefirió mantener un hilo de prudencia. Nelson Castro por ejemplo, sin ir más lejos ya tildó a Forster como una suerte de Goebbels, camino que seguían sin barreras Lanata y Magdalena. ¿Cómo que no está hablando ni para usted ni para mí? Está hablando públicamente en un medio de comunicación sobre una decisión política de un gobierno

    “Insólitos cambios y piruetas inexplicables que solo pueden ser hijas de oscuras conveniencias personales nunca explicitadas”. ¿Por qué sólo puede ser explicada por teorías oscurantistas? Eso es un prejuicio. Es la exitosa construcción mediática y opositora sobre nuestra honestidad. ¿Esa es la única explicación que gente como Sarlo y usted encuentran sobre la decisión de la secretaria y sobre la mayoría de las decisiones que toma este gobierno?. Y ese es un problema insalvable y que corta toda clase de debate. Vale decir, en el medio debe haber si o si una intencionalidad espuria. Somos mierda intelectualmente, también lo somos humanamente. ¿Ese tipo de pensamiento no es ciertamente iluminista? ¿Quién debería tener miedo sobre el futuro entonces? No me parece que un intelectual se deba manejar por esos senderos. Ahora sí. Me despido. Como afirma el anónimo de las 10.03, todos los caminos conducen a la estigmatización del “ser” kirchnerista. Ese karma interior no se lo pueden sacar de encima.

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  32. Queda claro que no es lo mismo tener contradicciones filosóficas que tener contradicciones políticas. No necesariamente van de la mano.

    Uno puede permanecer en el mismo espacio político aún habiendo modificado ciertas estructuras de pensamiento (Forster)

    al igual que uno puede mutar de partido sin haber modificado su línea de pensamiento (Jauretche)

    Pueden ocurrir las dos cosas al mismo tiempo (Sarlo)

    o tal vez puede que no ocurra ninguna (Grondona)

    buen debate

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  33. Sala,

    "¿Cómo que no está hablando ni para usted ni para mí? Está hablando públicamente en un medio de comunicación sobre una decisión
    política de un gobierno"

    Simplemente quise decir que es posible que no demasiada gente sepa y le interese sobre el ítem planteado ni lo que estaría en juego. Digo esto atendiendo lo que se dice habitualemente desde esta tribuna sobre el programa de Lanata y su audiencia: practicamente son reducidos a la categoría de infradotados. Era, qué duda cabe, una entrevista muy ligera. No había ninguna traza ni intención de profundizar. FORJA, Escuela de Frankfurt, Benjamin, Adorno, Heidegger, a lo sumo son solo nombres para la gran mayoría de la gente. Rescatarán que Jauretche les suena a peronismo, en todo caso. Si no fuese así y me equivoco, el kirchnerismo debería de preocuparse por la clase de gente que escucha el programa de Lanata.

    “Insólitos cambios y piruetas inexplicables que solo pueden ser hijas de oscuras conveniencias personales nunca explicitadas”. ¿Por qué sólo puede ser explicada por teorías oscurantistas? Eso es un prejuicio. Es la exitosa construcción mediática y opositora sobre nuestra honestidad."

    Permítame aclarar este equívoco y recién entonces -usted y algún otro que trató de hacer pie en él- decida si colocarse un sayo o no, que por otra parte, lejos estaba de ser mi intención. Cuando escribí lo de las "oscuras intenciones" en verdad lo hice pensando en todo el arco político. ¿Qué hay de un Macri y su relación con el gobierno en cuanto a los negociados inmobiliarios que lo favorecerían, más allá de sus
    ambiciones políticas? ¿Qué hay de un Pino Solanas que vota leyes en conjunto con el oficialismo y luego se desentiende de sus resultados? ¿Qué hay de los intendentes que migraron hacia Massa? ¿Qué hay de un Borocottó? ¿Qué hubo con la comedia Pontaquarto y las banelco? Desde el reinicio del periodo democrático han habido tantos Grosso, Gostanián, Alsogaray, etc. que uno ya viene desalentado de mucho antes.
    Es evidente entonces que quien le escribe estas líneas ya venía manipulado por lo que usted denomina "exitosa construcción mediática" y no me había dado cuenta yo, que he sido opositor a todos los gobiernos.
    En todo caso, el kirchnerismo continúa una detestable tradición nacional.
    Lo que usted buenamente quiere presentar como prejuicio, no es tal. Cuando usted es lacerado muchas veces por el mismo cuchillo, llega el momento en que deja de ser un prejuicio y tiene que ir al hospital, por su propia salvaguarda. Entiéndame, yo no dudo de la honestidad de Gustavo Sala, dudo de la honestidad de este gobierno. En ese sentido yo no lo identifico a usted con este gobierno por más que usted se enorgullezca de ello. Distinta sería mi contemplación si usted fuera funcionario, no le quepa duda. Es como en el fútbol: 11 de su equipo juegan y usted está en la tribuna, mirando y vivando
    goles. A lo sumo podrá gritarlos más cerca del alambrado o no, pero no está en la cancha, no decide, ni tiene la pelota. Su papel es
    alentar.
    (Con disculpas por la extensión, sigue)

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  34. Sala,

    "¿Esa es la única explicación que gente como Sarlo y usted encuentran sobre la decisión de la secretaría y sobre la mayoría de las decisiones que toma este gobierno?. Y ese es un problema insalvable y que corta toda clase de debate."

    Me sorprende que usted, quien se lamenta de la ausencia de política, gusta de ella y la promueve, clausure, obture lo que puede ser un debate interesante y lo encasille como "problema insalvable". ¿Por qué habría de cortar toda clase de debate? En todo caso que el gobierno -no lo ha hecho- brinde las explicaciones pertinentes que motivan la creación de esta secretaría, sus alcances y más que nada, la necesidad de su existencia. Si hasta el propio designado se vió sorprendido por el cargo y hasta sus cofrades vieron como impropio el nombre con que fue bautizada, no precisamente por lo extenso. Si ahí no hay algo al menos extraño y digno de ser analizado, dígame
    entonces en qué debo basar mi entera confianza en un proyecto que nace de tal modo y nadie sabe exactamente con qué fines.
    Pero volviendo a lo que quería decir: creo que es deber del político y del intelectual tender puentes y no enquistarse en sus convicciones. Casi que faltaría a su razón de ser. Claro, siempre me podrá decir que no es un político ni un intelectual, pero no lo inhibe de apreciar el punto.
    Por otro lado, la mayoría de las decisiones que toma el gobierno son en soledad y de golpe y porrazo. No solo sus propios adherentes se ven sorprendidos, sino que muchas veces hasta los propios ministros. Sin ánimo de extenderme en todo lo que ello implica, ¿cómo no tener prevención, entonces?

    "Vale decir, en el medio debe haber si o si una intencionalidad espuria. Somos mierda intelectualmente, también lo somos humanamente. ¿Ese tipo de pensamiento no es ciertamente iluminista?"

    Bueno, se desprende que si en materia política algo no se realiza a la luz del día, es porque alguien -habitualmente muchos- saldrá perjudicado.
    Bien, su segunda aserción negativa no la comparto, de lo contrario no estaría manteniendo este amable diálogo con usted. No quisiera
    creer que se victimiza porque no encuadraría dentro del esquema que viene planteando. Dejemos entonces de lado los iluminismos simplificantes a lo George Bush. Por lo pronto, creo que se trata de un prejuicio de su parte vertido sobre usted mismo.

    "Como afirma el anónimo de las 10.03, todos los caminos conducen a la estigmatización del “ser” kirchnerista. Ese karma interior no se lo pueden sacar de encima."

    Falta que me empiece a hablar del "ser" nacional y ya está como para buscar conchabo con Mr. Forster.
    Finalmente, un marxista apelando al karma para cerrar un debate. Es cierto, hay mucho de religión en el kirchnerismo, de modo que
    perfectamente le tomo su científica creencia para zanjar lo que la política no puede: la creciente desigualdad social. Confiemos entonces.

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  35. Lo dicho, nada para agregar. Usted mismo le tira gas oil a su propio prejuicio. Mientras sigue dudando de la honestidad de este gobierno, cuestión con la cual reafirma su tesis política todavía no ha podido responder a mis refutaciones de origen. Las mismas que dieron origen al debate, esto es la estigmatización de el llamda pensamiento nacional y de Forster como filósofo.

    Yo no estoy de acuerdo con la secretaria y lo manifesté en el siguiente post de Daniel pero por razones muy distintas a las suyas a las de Sarlo o a las de Lanata. No tengo necesidad de dudar de la buena fe de las personas públicas para razonar posibles inconveniencias.


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  36. Mi estimado Gustavo. Supongo que se habrá dado cuenta que nuestro recurso del Seprin destinado a este blog ha dejado por un momento las mayúsculas.

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  37. Un aporte a este debate de larga data:

    http://www.perfil.com/internacional/Forster-y-el-pensamiento-nacional-antecedentes-en-el-mundo--20140605-0025.html

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  38. http://www.perfil.com/politica/La-revolucion-cultural-ha-llegado-20140605-0043.html


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  39. 21.29

    La cantidad de inexactitudes y falsedades que tiene ese artículo no amertita el menos análisis.

    Una de mis frases preferidas es: Yo soy peronista pero no soy idiota. Por eso leo a Borges, a Cortazar, a Ocampo, entre otros. La frase le pertendce al Negro Dolina.
    Y usted va a encontrar que todos los intelectuales del pensamiento nacional aman a estos escritores. No estuvieron de acuerdo con sus decires y posturas políticas pero los aman y no niegan ninguna de las dos cosas.

    Sólo un imbecil puede pensar que los cuento El fin, Los dos reyes y los dos laberintos, el Tlon, el sur, el muerto, autopista al sur no pertenecen al pensamiento nacional.

    Mire viejo, sus lecturas tienen mucho que ver con sus prejuicios.
    Analice la realidad y se dará cuenta que es muy distinta a la que le cuenta Perfil.

    Burro el cronista. Científicamente el pensamiento nacional, muy relacionado con el revisionismo, comienza con el profesor Saldías en 1888 y su trabajo sobre la Confederación Argentina.
    Ya le entramos pifiándole cuando menos por treinta y cinco años.
    Vaya a los libros que no muerden,la revista Perfil es una camino de ida cuando de conocimiento se trata.

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