jueves, 10 de julio de 2014

Vamos Argentina!


Argentina jugó ya cuatro finales de Copa del Mundo.
De la primera, lógicamente no tengo idea. Se ha dicho que nos bombearon, pero quien lo sabe.
Fue con Uruguay en el '30.

La segunda con Holanda en el '78, para mi gusto, la mejor final que haya tenido un Mundial.
Sin especulaciones, a matar o morir, contábamos con "el matador Kempes", que mató y a otra cosa.
Los holandeses pegaron un tiro en el poste faltando pocos minutos para que terminara el partido y se hubieran llevado el torneo con un par de centímetros más a su favor.
Lo que descarta y ésta es mi opinión particular, que ese mundial estuviera arreglado.
Para lo cual me baso además en lo siguiente:

- Como no soy ni nunca fui menottista o bilardista y he admirado a los dos (como también los he criticado por una cantidad de razones) me siento libre de decir, por ejemplo, que antes que nada es una falta de respeto a quienes jugaron aquel torneo y pusieron todo siendo los enormes jugadores que fueron. Qué mierda tuvieron que ver esos jugadores con los genocidas que nos gobernaban?

- Como es posible un mundial arreglado cuando te toca la zona más difícil de atravesar, con Italia y Francia como rivales?

- Lo que costó ganarle a Hungría, con todo su plantel metido atrás y a la misma Francia.

- En el famoso partido con Perú; Muñante pegó un tiro en el poste mientras se mantenía la paridad en cero, y luego pasó otro tiro con el arco a disposición a unos pocos centímetros.
Con un poquito de suerte, Perú ya habría estado dos cero arriba y si bien Quiroga, el arquero argentino naturalizado peruano fue el blanco de las sospechas, de un supuesto arreglo en el entretiempo, el "loco" se cansó de negarlo hasta el punto de desestimarlo por hastiado.
Ese partido estaba programado sin simultaneidad con el otro antes de jugarse y como Argentina resultó segunda en su zona, hasta seguramente hubiera jugado antes que Brasil de haberla ganado.

La tercera fue la del '86, donde los goles fueron más fruto de errores que de aciertos, sino pregúntenle a Schumacher, quien se hizo cargo y del cual quien podría haber sospechado? Un arquero alemán vendiendo a su equipo en una final? No, esas cosas le pueden caber a un peruano, jamás a un alemán en base a nuestro discurrir mental tan colonizado.
Al punto que hoy mismo estamos ponderando a esa "sociedad tan organizada y seria" de la cual es reflejo un equipo de fútbol y demás sandeces.

Organizado fue aquel, nuestro equipo del '86, candidato para mi desde el primer minuto, con nuestros medios, con Clarín a la cabeza (no podía ser de otra manera) llevando la contra, difamando a su técnico y descalificando a su plantel desde el primer minuto. Con un Maradona descollante, pero con un equipo detrás que fue un lujo de táctica y despliegue.
Tan sincronizado y superior ante Inglaterra, tan avasallante en instancias semifinales, tan decidido en aquella final donde se ganó con fútbol, pero también con la cabeza. Y es que el buen fútbol se juega así; pies y cabeza.

La del '90 fue surrealista como surrealista fue ese Mundial todo.
Los nuestros llegaron por la suerte enorme que nos dio semejante mano ante un Brasil apabullante. Por los penales que atajó Goyco ante Yugoslavia y luego ante el mismísimo equipo anfitrión.
Pero que partidazo le jugó nuestra selección a Italia.
Al punto que nos costó varios amonestados que no pudieron así jugar la final, más los lesionados y Diego con el tobillo hiper hinchado. Donde sin embargo y a pesar del enorme dominio teutón, Codesal no solo cobró erróneamente aquel famoso penal de Sensini sino que confesó el bombeo, como lo hizo el mismo Brehme. Y donde además ignoró un penal grande como una casa que le hicieran a Calderón.
De manera que Argentina hubiera sido el justo campeón, pero bueno, nadie quería en Europa que lo fuera y eso fue claro. Y ya empezaba la disputa de Diego con la FIFA la que sigue vigente hasta el día de hoy.

Y el domingo, nuevamente, por tercera vez nos las tenemos que ver con una Alemania agrandada por su impresionante despliegue y goleada ante un Brasil, que hay que decirlo, no se parece en lo más mínimo a cualquier Brasil anterior. De manera que es difícil evaluar esto.

Donde la táctica ha enterrado definitivamente a las posibilidades de ese "jogo bonito" que si mal no recuerdo vi por última vez en un Mundial en aquel inolvidable Francia - Brasil del '86. El más grande partido, según muchos, de la historia de los mundiales (para mí gusto desde ya que lo fue, no tan apasionante como la semifinal Italia - Alemania del '70, pero sí con más riqueza técnica).

Nadie sabe que nos espera. Vamos con toda la fe desde ya y esperando que aparezca de una vez el enorme Messi que embelesara al mundo en aquel Barcelona de Guardiola pero que nos deja por ahora reafirmando que Maradona hubo uno solo.
Ojalá aparezcan once próceres que no nos dejen la sensación de un único Mascherano héroe.

Y así, con dos mundiales en nuestro haber, más otro ganado moralmente en el '90, vamos decidido al tri-campeonato y a hacer historia de la grande.

Nadie puede creer que después de semejante humillación, tantos brasileños tengan ganas de hinchar por Alemania como ayer lo hicieran por Holanda, pero es un hecho. Hasta algunos de sus medios ya encararon el asunto como campaña.

Nosotros fuimos nobles en apiadarnos y hasta enojarnos por su catastrófica derrota. Y estimo seremos nobles hasta el final.
Schweinsteiger se vistió en cambio de nazi-futbolista cuando airada e insistentemente le reclamara a su compañero Ozil que cómo no había embocado el octavo gol, para que se les viniera además encima el único de Brasil.
A tan pocos instantes del final cualquier jugador digno estaría ya con la cabeza en el corazón, festejando la victoria y consolando a su rival.
No se si con este tipo de nazis-jugadores deberemos enfrentarnos pero concentrándonos en los nuestros, vamos con tantos de los que hemos visto crecer y descollar, que sabemos son otra cosa. Ganemos o perdamos, descontado está que lo harán con honor y con otra sensibilidad.


9 comentarios:

  1. Mas alla de la alegria deportiva, me da mucho placer que los medios anti-k tengan que meter violin en bolsa por lo menos por unos dias.

    Eso con el violin... a la lengua se la tuvieron que meter en el orto.

    Y los dejo con el meme que mas me gusta de los que aparecieron ayer.

    "A MasCHE lo mandas a negociar con los buitres y te trae vuelto"

    De repente MasCHE y Kici se me mezclan en una hermosa danza en la azotea.

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  2. Lo de Schweinsteiger está perdonado. El inconsciente que se perdió el octavo gol fue Mesut Ozil, de ascendencia turca, hijo de Gulizar Özil, Mustafa Özil y hermano de Mutlu Özil, Nese Özil, Dugyu Özil.

    Una selección que debería ser racialmente pura tiene esos puntos oscuros (y en el caso de Boateng directamente negro). Lo de Özil fue una afrenta a la memoria de Mein Liebe Führer.

    Mucho inmigrante en esa selección.

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  3. PD:

    Y en el caso nuestro, hay que reconocer la enorme visión futbolística del pibe de la Playstation que le formó el equipo a Sabella desde su casa en Río Gallegos, según fuera ultra recontra réquete chequeado por lanata.

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  4. Schwe..etc quería salir en la apertura de 6-7-8. De allí su bronca.

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  5. Sin mencionar el subhombre eslavo Miroslav Klose, polaco nacionalizado, Grocho.
    En cuanto a la primera Copa, que genera el famoso mito de la garra, ahora colmillos, uruguaya, no solo nos bombearon, nos cagaron a patadas en la cancha, todo ello con anuencia de árbitros y FIFA, lo que motivó resentimientos que estallaron a psteriori.
    Nunca menos y abrazos

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  6. a la linea progresista vende humo de Menotti y Cappà,le oponemos la pragma cientifica de Zubeldia Bilardo Pachorra, pa la gilada LTA

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  7. El pensamiento de algunos Brasileños, roza el "síndrome de Estocolmo".

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  8. Norberto. La leyenda cuenta que en la final del 30, cuyo primer tiempo terminó 2-1 a favor de Argentina, en el entretiempo algunos simpatizantes celestes entraron al vestuario y amenazaron a los players argentinos de amasijarlos si no se dejaban ganar.

    Es recordado de ese apriete un zaguero del club de Su Santidad, Luis Monti alias “Doble Ancho”, que habría arrugado ante las duras advertencias de los simpatizantes charrúas y lloraba en el vestuario más que Julio Cesar el martes.

    En el segundo tiempo la cosa, previsiblemente, se dio vuelta y Uruguay festejó 4-2.

    Este muchacho Monti tuvo su revancha cuatro años después como uno de los “oriundi” argentinos de Selección del Duce, donde, cuenta la historia que se caracterizó por cagar a patadas a todos sus rivales.

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