jueves, 26 de marzo de 2015

Qué hacemos ahora con Nisman?



Se pregunta The Nation.

Y, como para empezar podrían dejarse de especular electoralmente con el muerto, ustedes que la juegan de sensibles cuando acusan a quienes dicen bastardean su figura.

O sea, renunciar -ya que lo preguntan- a su práctica más habitual; el alto cinismo.

Todavía les queda intentar demostrar que al suicidado lo mató el gobierno, que corresponde a aquella zona donde de cínicos pasan a miserables de la más baja estofa.

En todo caso, sigan la novela con Lagomarsino, un anti-K furioso que de amigo que era del finado cuidaba tanto la limpieza de su departamento que no dejó huellas por ningún lado.

Si quieren hablar de asesinatos pueden detenerse en este gráfico que muestra a las claras que clase de monstruos han sido aquellos que conformaron la dictadura sangrienta que apoyaron




Chicos, mayormente, de 14 a 24 años.
Lo que muestra a las claras la cobardía y el desprecio más profundo a lo más noble de la condición humana con que llevaron a cabo el genocidio.

Ustedes son ratas, definitivamente ratas y de sus cuevas solo van a salir cuando la justicia los ponga al fin en cana por su complicidad ideológica y fáctica con los asesinos del Proceso.


16 comentarios:

  1. Quisiera señalar las similitudes entre dos facciones que aparentan ser antagónicas, pero que muestran a las claras que tienen un punto de conexión que las une y las asemeja: la mediocridad.

    Por un lado tenemos el fiasco de Nisman, que claramente fue un montaje orquestado por el prostibulario fiscal y los servicios secretos liderados por Stiusso, con la finalidad de dañar la imagen del gobierno, lo cual surtió efecto por un momento.

    Es evidente que más allá de que pueda existir cierto viso de verosimilitud en la trama que relata la denuncia de Nisman, lo cierto es que desde el punto de vista jurídico dicha denuncia es una aberración, tanto desde la forma en que está planteada y redactada, como desde la carencia de elementos probatorios que permitan sostener dicho relato, lo cual conduce a un muy probable rechazo por parte de la Cámara Federal, sin perjuicio de los esfuerzos de Pollicita y Moldes por sostener dicho esperpento.

    Es evidente que Stiusso tenía una fortisima ascendencia sobre el fallecido fiscal, lo cual llevó a que este último se prestara en un primer momento a semejante bodrio, llevándolo luego a quitarse la vida al darse cuenta de que había ido demasiado lejos con su farsa y que ya no había retorno.

    Por otro lado, vemos que en las filas del gobierno se producen hechos que no solo generan rechazo sino que muestran la verdadera esencia de muchos de los personajes que lo integran, como se puede apreciar con las recientes declaraciones de Rojkes, de las que se desprende su aversión y desprecio por los pobres, contrariamente a lo que pretende aparentar, y que su participación en la política, así como la de su marido, tiene como principal objetivo acumular riquezas malhabidas y hacerse del poder necesario para asegurarse impunidad. Es llamativo a su vez el juicio de valor que abre Rojkes sobre el hombre que la acusa de abandono, a quien tilda automáticamente de vago de mierda, por el solo hecho de ser pobre, lo cual no parece estar en consonancia con las banderas que supuestamente defiende el partido al que pertenece.

    Por otra parte, cabe traer a colación el caso de Martelli, a quien el gobierno nacional, en una clara muestra de imbecilidad política, decide designar embajador plenipotenciario, no obstante tratarse de un completo ignorante sin ningún atributo para el cargo, más que el de ser un absoluto obsecuente de la Presidenta, pasando por encima a profesionales de carrera, muchos de los cuales tienen afinidad con las consignas del gobierno, y que se han deslomado para poder representar al país dignamente con las herramientas y recursos que el cargo requiere.

    Lo de Martelli es una clara muestra de la política de mediocrización que lleva adelante el gobierno, y de destrucción de los pilares de gran parte de las instituciones gubernamentales esenciales (como lo son las relaciones exteriores), con el mero objetivo de premiar a personajes que no ostentan otros atributos más que saber aplaudir.

    Tanto lo de Nisman, en lo cual cuento a gran parte de los sectores opositores al gobierno, como lo del gobierno, en los últimos dos casos mencionados, dan claras muestras de la lastimosa situación en la que nos encontramos inmersos, y en la nefasta idiosincracia bananera y mezquina que prima hoy en el grueso de la sociedad argentina.

    Saludos,

    Jorge Manfredi

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    1. Un imbécil Manfloro. Para sacar conclusiones acerca del gobierno menciona dos personas que es probable no tienen la estatura política para ocupar sus cargos. Cosa que la podemos encontrar en cualquier gobierno de aquí y del mundo. Pero vamos a darle la derecha. El tipo a partir de allí saca sus conclusiones y fundamenta sus argumentaciones. La parte por el todo. la perversión como prototipo crítico. Ni Sileoni, ni Galuccio, ni Horacio González, ni Julián Dominguez, ni Barañao, ni los cientos de tipos honestos y eficientes que están al frente de responsabilidades públicas...

      Con respecto a Nisman. Manguel podía responder haciéndose cargo de su parte.

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    2. Anonimo, no te molestes ni en leer a Manfredi, es un imbecil de verba florida, pero no deja de ser un imbecil.

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    3. Anónimos: Hay miles de caso como el de Rojkes y Martelli dentro del gobierno, que no son ni por asomo excepcionales.

      Y lo de Martelli se lo atribuyo directamente a la Presidente que fue quien lo designó para ese cargo, por lo que dicha designación si la pinta de cuerpo entero a la Sra.

      Saludos,

      Jorge Manfredi

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    4. Fijate de tu lado y las elecciones de tus líderes. Podés hacer dulce con sus errores y horrores.

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  2. Definitivamente se les cayo el heroe de barro.
    Hace dias que dejo de aparecer en titulos importantes de los medios

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  3. Tengo la impresión, yo, este que soy yo, de que tenemos que ir a recordarles a los señores del poder judicial qué cosa es la división de poderes: que ellos no gobiernan, que ellos no deciden el destino de la nación. De a muchos tendríamos que ir. De a centenares. Para que tengan el aliento en la nuca.
    Que se acostumbren a entender quién manda en una democracia.
    Que la independencia del poder judicial es también independizarse del poder económico que representa The Nation.
    No sé, digo yo.

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    1. ¡Al fin te sacaste la careta, cacerolo golpista! Respetá las instituciones y las formas democráticas establecidas por el conjunto de la sociedad. Si no te gusta cómo opera el poder judicial, armá un partido y presentate a elecciones.

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    2. Buen intento, anonimo, pero le erraste, precisamente por la falacia del final de tu comentario.
      Porque como deberias saber, el poder judicial no se elije en elecciones.
      Y ni siquiera nos permitio que elijamos consejeros de la magistratura, que tendrian al menos la capacidad de controlarlos, a lo que debo recordarte que todo el arco opositor tambien se opiso, y ese mismo poder judicial decidio que el pueblo no debe controlarlo.
      Asi que ar,mar un partido no solociona el problema. Los abusos del poder judicial son incontrolables, porque se controla a si mismo, y actua con arbitrariedad, como ya pudimos ver reiteradas veces.

      Esforzate mas, vos podes poner a funcionar el cerebro.

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  4. Bueno, Daniel, es lógico que dadas las circunstancias que terminaron rodeando al ídolo de bronce y que lo llevaron a ser el de gelatina que va siendo públicamente conocido, les representa un problema, pero ya sabe, nada se pierde, todo se transforma, lo dijo Lavoisier y lo confirmó el filósofo tarifado lanata; ya encontrarán tema sustituto, ¿vió que el bicialcalde apaleador de enfermos mentales y espiador de parientes pidió el sobreseimiento?.... capaz que por ahí venga la nueva novela, las desventuras del pobrecito atila porteño....

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  5. Romina manguel podria hacer memoria y recordar que queria hacer ella con Nisman en el 2006 http://www.perfil.com/columnistas/Tocala-de-nuevo-Nisman-20061119-0005.html

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  6. Amigo Daniel. Un recordado, pero no por ello extrañado, colaborador troscomacrista, ahora habitual turista tandileño acaba de emitir su penúltimo delirio: La causa debe apelarse hasta las últimas consecuencias, incluso por ¡¡¡¡PER SALTUM!!!!!.

    Es para despejar todas las dudas. Todavía, el salame, tiene dudas.

    Después se entretienen haciendo fogatas para hacer feliz a Pandito.

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    1. Uh don Groucho, no lo llamemos al griton por favor a ver si todavia se le ocurre volver! Algo cierto y seguro es que esa denuncia es una prueba mas para dilucidar la muerte del doble agente fiestero. La denuncia trucha es una prueba tan importante como la 22 humeante.
      Y ya en tono personal que lindo seria verlas a la Bullrich y a la buitre alonso con pedido de captura. Unos cuantos amarillos deben andar con el pasaporte bien a mano...

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  7. "Qué hacemos ahora con Nisman? "

    Permítame que lo corrija don Daniel pero, en rigor de verdad, debería ser qué HARÁN con el martir canonizado por la "justicia que marcha por justicia" ja ja..

    Y buehhh primero metérselo bien adentro y después salir a decir estupideces mezclando todo, por que todo tiene que ver con todo, como hace el Manfrefurta... O silencio constreñido como el de un tal gorilón Acidez Acepedo.... vamo' a ve' cuanto aguanta...

    Qué va'ce... sapos del progresismo liberal de izquierda, por eso mejor formen un partido y vayan a elecciones ya que son tan ideológicos " bien-piensen" alguna vez aunque sea

    Saludos

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  8. A estas horas ya está el fallo de la Cámara, desestimando la denuncia de Nisman. Supongo que Lanata volverá a convocar a los pibes para que acosen a sus compañeritos hijos de los jueces “traidores”. En nombre de la democracia, la justicia, la república y la separación de poderes, por supuesto.

    Si una denuncia tan inexistente como la que hizo Nisman nos tiene en vilo durante dos meses (hasta ahora, todavía faltan instancias de apelación), sin tener la seguridad de que esa inexistencia sería realmente considerada como tal por los jueces, entonces estamos mal, mal, mal: se trata de una denuncia que debería haberse desestimado sin más en dos días.

    Y eso está en consonancia con fallos recientes: caso Blaquier, Massot y otros. La reflexión abierta por Daniel en su posteo es válida: a treinta años de recuperación de la democracia, todavía tenemos “zonas” en el poder judicial tan sensible al poder económico que la justicia es, muchas veces, letra muerta.

    Volviendo a Nisman, lo más curioso del caso es que, hasta el momento, no hubo ninguna acción del gobierno que embarrara la cancha. Desde el principio, siempre fue Nisman o los operadores políticos y mediáticos de la oposición. Si estos últimos no hubieran metido la nariz y armado bombo mediático, ni siquiera sabríamos del uso de los dinerillos públicos que hacía el fiscal, porque no hubiera habido oportunidad para que alguien se preocupara por averiguar al respecto. Quizás, incluso, Nisman estaría todavía vivo.

    Con amigos como esos, ¿quién necesita enemigos?

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    1. Tal cual, pero por supuesto los opositores aseguran que todo, pero todo fue armado, operado, y el finado asesinado, por el gobierno.
      No les importa nada, almuerzan y cenan con Al Capone y Drácula y proyectan monstruosidades afuera.
      Mecanismo obvio de negación fatal.

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