viernes, 24 de abril de 2015

Cien años de soledad


Les ha costado a los armenios hacer oír su voz. Que el mundo reconozca aquella atrocidad sufrida. No debió ser así. No debe ser así con ningún genocidio pero siempre una parte del mundo se ocupa descaradamene de ocultar, de invisivilizar estos tremendos actos de lo más abyecto de la condición humana.

Como cada vez que uno bucea en la web en busca de información de algún hecho histórico, me encontré con fotos. Las peores fotos, la de los chiquitos que con la expresión de sus rostros nos ponen en carne viva, en situación del horror que vivieron. Como si nos trasladáramos a aquel preciso escenario en el tiempo y la distancia.
Es un mensaje viviente de lo que es capaz el ser humano al conducirse detrás de su odio, de sus ambiciones miserables.

Y como siempre, las quité inmediatamente de mi vista, porque me resulta insoporable aún después de cien años estar en presencia de ese testimonio que hace ver aquel tan lejano momento, vivo, como si fuera hoy.
Y son inevitables las lágrimas. Uno se pone duro de haber atravesado más de medio siglo en este mundo que ha sabido regar sus calles y sus campos de sangre y espanto. Pero no ha alcanzado esa dureza para evitar en lo más mínimo reducirse a ser uno, por un instante, el clamor hecho llanto que sacude el látigo implacable que cae sobre las espaldas de algún chico.
Sus miradas suplicantes nos seguirán partiendo en dos hasta el último día.

El pueblo armenio y la humanidad toda recuerda hoy los cien años del genocidio sufrido.
Las autoridades del estado turco lo siguen negando.
Los miserables siempre y antes que nada niegan su abominable condición

Telegrama secreto al Gobierno de Aleppo:
"Finalmente se le ha comunicado que el Gobierno, por orden del Jemiet, ha decidido destruir por completo a todos los armenios que viven en Turquía, y poner fin a su existencia, por muy criminales que puedan ser las medidas a tomar, y sin tener en cuenta edad ni sexo, ni escrúpulos de conciencia".
Talaat Pasha, Ministerio del Interior. Imperio Otomano (Turquía). 15 de septiembre de 1915.

Aquí

Monumento al Genocidio de Tsitsernakaberd, Yerevan, República de Armenia


5 comentarios:

  1. Gracias por lo que escribiste, Daniel. Un abrazo.

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  2. No hay derechos humanos buenos y malos. No hay izquierda y derecha al juzgar esos crímenes. Un hombre honesto debe condenar las atrocidades de Hitler, las de Stalin, las de Mao, las de Pol Pot, las del Kmer Rouge, las de Fidel, las de EE.UU en Vietnam, la de IS en Siria. Y por supuesto, el genocidio armenio. Todo acto que signifique un atropello a la vida y a la dignidad de un ser humano por parte del Estado debe motivar el repudio de todos. Quien silencie esos crímenes porque fueron cometidos en nombre de supuestos ideales progresistas es un canalla. Quien niega el Holocausto es un cínico.

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    Respuestas
    1. El genocidio cubano de fidel? Me estoy desayunando de su existencia, debo haber faltado a la escuela el día que dieron esa innegable verdad histórica.

      De paso, canalla y cínico también es el que le inventa crímenes al que no le gusta, solo para ponerlo en listas de terribles asesinos, para hacerlo ver mal.

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    2. Todos somos iguales, menos él que vota por Macri mientras la mortalidad infantil aumenta.

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  3. Justo homenaje a las victimas Armenias (nadie muere mientras alguien lo recuerde)

    Pero que casualidad que la mortalidad infantil aumente en CABA y Tigre.

    Chily

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