sábado, 30 de abril de 2016

Vamos por la unión de todos los argentinos






12 comentarios:

  1. Por favor no me cagues el finde
    Anibal

    ResponderEliminar
  2. por lo que veo los energumenos macristas destilan y siembran odio a traves de cualquier cuenta . tipico de ellos

    ResponderEliminar
  3. Què diferencia abismal de pensamiento! Esta es la grieta que realmente existe en el país desde hace 200 años. Sólo que hoy (al igual que en el 55) queda en evidencia. Muchos engendros como los mostrados, que abundan por desgracia, son los que forman parte del electorado de Cambiemos. Son los nazis fachistas, así criados por su entorno salvaje, avaro, insensible, miserable y criminal. Una criatura que crece en un ambiente semejante termina con opiniones de este tipo y,si le sueltan la correa, son criminales en potencia, idiotas ùtiles en potencia y al servicio del facho de turno. Cualquier gobierno que no fuera el de Marioneta Mauri, jamás exudarìa semejante odio al semejante. Estoy seguro; ni Massa, ni Stolbizer, ni Rodríguez Saa, ni aun los radicales aliancistas pregonarìan el odio inveterado al pròjimo. Demás está decir que el peronismo todo (y el Kirchnerismo en particular) JAMÁS generò ese odio en las cabezas de sus seguidores. Sólo hay que recordar la frase "la Patria es el otro" y todo el afecto que encierra. Tampoco puede, tonta e ingenuamente, esperarse que todos se tomen de la mano a cantar kumbaya. Los adversarios discuten y se pelean por las razones que correspondan. Pero todo dentro de un cierto lìmite y el odio ha sido claro que siempre estuvo en la anterior oposiciòn que no se bancaba seguir sièndolo por varios perìodos màs. Amèn que los empresarios enriquecidos no toleraban seguir cediendo parte de sus riquezas desmedidas para ser repartidas entre el resto de los compatriotas. Y estos, amigos, son los responsables de la existencia de la grieta y los que alimentan el odio en el cerebro de los idiotas ùtiles como los mostrados arriba. El odio sembrado y alimentado por esos empresarios avaros y miserables, donde el principal es el multimedio Clarinete y similares, que se encargan diariamente de la siembra, es el que pala en mano profundiza ese abismo existente entre los que la tienen toda y sus aliados miserables y los que nunca tuvieron nada. Por eso es que, al menos en este paìs, el peronismo nunca morirà. El pueblo mayoritariamente explotado en su historia (como por estos neoliberales malnacidos) nunca olvidarà al ùnico gobierno que, con sus aciertos y errores, gobernó para y por ellos. Y eso nunca lo olvidaron los miserables y avaros del "otro lado".

    ResponderEliminar
  4. Nunca jamás van a ser felices los racistas, los xenófobos, los elitistas que odian al que "elijió ser pobre", y claro por sobre todo odian ayudar al otro. Mamaron de la derecha norteamericana que pagar impuestos es eso, "que te obliguen a ayudar a alguien contra tu voluntad". Aunque sean unas ratas mediopelo que veranean en mardel, igual se sienten identificados con ese pensamiento elitista.
    No fueron felices con el pueblo de fiesta, y no son felices con el pueblo sufriendo. Como tampoco fueron felices cuando les confiscaron los ahorros por culpa del Blindaje y el megacanje que apoyaron alegremente. Son personas infelices, incapaces de la empatia por el prójimo, les plantaron una mala semilla en el alma.

    Todos esos pibitos que disfrutaron Tecnópolis, que vieron a San Martin, Belgrano, a las madres y abuelas reinvindicadas socialmente en los últimos años, los jóvenes que tuvieron acceso a voces diversas y a la otra historia que oculto el oficialimo mitrista, obtuvieron la capacidad de ser felices y construir felicidad para el otro. Tiene razón el que comento que no hay que dejarse arrastar por el odio, sino buscar la forma de seguir transmitiendo y plantando esa semilla que genere mejores personas, ellos sabrán hacer un mejor país.

    ResponderEliminar
  5. Ya he expresado muchas veces mi opinión sobre este tema; esto no me sorprende pada nada. Pero celebro que por lo menos sinceren sus pensamientos en las redes sociales.

    ResponderEliminar
  6. A mi lo de "matar unos miles" para que el resto se quede quietito no me parece ninguna broma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es ninguna broma. Creo que fue Manolo Barge quien en su blog escribió algo así como que el odio se destila por tuiter porque de otro modo tendrían que derramar la sangre del enemigo en la calle y arriesgarse a que la suya sea derramada. Y estoy de acuerdo.

      Sin embargo, como se vió en algunos atentados contra locales de La Cámpora y Nuevo Encuentro, a veces la violencia se concreta efectivamente.

      Eliminar
  7. Todos estos valentones que piden horca indiscriminada no resistirían ni cinco minutos en una villa (nadie los dañaría, ojo, morirían de infarto cagón, nomás). Es una raza de imbéciles que cree que hay una reserva inagotable de tanques y blindados para hacer real su fantasía eugenesista. Son enajenados, como Baby Etchecopar, que terminó pegándole un tiro a su propio hijo, gracias a su propio descontrol (porque decir "defenderé a los míos a puro caño" no es lo mismo que hacerlo... y menos, exitosamente).
    Lo cierto es que el sonido de una bala haría orinar a la mayoría de estos energúmenos y energúmenas. Porque fueron borregos cuando la Dictadura, por eso hablan zonceras, cuando lo cierto es que en esos tiempos por la tele a Mazinger y cantaban los discos de Margarito Tereré. El problema es que estos críos crecieron y ahora votan igual como hablan.
    No dudo de que alguno de estos desquiciados pueda efectivamente cometer un delito (de hecho, algunos comentarios parecen provenientes de un mal viaje lisérgico.
    Pero la realidad es que todos estos descerebrados son cagones, admitámoslo, porque demuestran la reacción típica del pusilánime impotente. Se la pasan amenazando zurdos, homosexuales, judíos, bolivianos, kirchneristas... y no se dan cuenta de que tienen entre sus propios conocidos verdaderos psicópatas. Desconocen también la conexión histórica entre fuerzas de seguridad y hampa. En fin, es lamentable porque nunca se vio algo así, tan masivo (siempre hubo gente que delataba o deseaba muerte, pero nunca a esta escala). Lo único cierto es que todos estos cultores de la violencia, no tengan dudas, son gente hundida en miedo y locura.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. lo mismo pensaba mientras escuchaba a los insanos senadores brasileros a los gritos votar "por las fuerzas armadas" el juicio a Dilma. Se creen en serio que los militares todavía siguen a sus órdenes listos para salir a derramar su sangre y la de un pueblo inmenso solo por unos pocos chorros oligarquitas nazis subidos a un pony.

      Eliminar
    2. Lo de los senadores brasileros es una de esas cosas que dejan sin palabras. Es tan ridícula su actitud, tan infantil, tan irresponsable, que uno debe evitar analizar la situación con el solo objeto de conservar la propia salud mental.

      Eliminar
  8. Para muestra del tipo de pensamiento que estos personajes tienen acerca de “los Otros” y de la nula consideración acerca de lo que sus acciones (reales o imaginarias), podrían provocar, va una anécdota. Cuando asistí hace tiempo a un seminario en el campus de la USAL en Pilar, el entonces Rector de Agronomía nos comentaba en un break que en relación al tema seguridad, estaban evaluando electrificar las cercas del campus. Mientras este genio hablaba vi una nenita de la villa colindante mirarnos con los deditos inocentemente enganchados en la cerca, del otro lado. Y mientras los presentes debatían sobre las bondades disuasorias de la electricidad, le pregunté al decano (espantada por hallarme en un universo, sin dudas, alterno)…qué voltaje usarían al efecto. “Como para desmayar a una vaca de 380 kg” - me respondió, muy ancho. Entonces le señalé a la nena. “Esa criatura que está ahí, no pesa ni 20 kilos, o sea que no sobreviviría a una descarga; ahora bien... detrás de la primera línea de niños villeros electrocutados accidentalmente ¿sabe Ud. cuántas otras filas de adultos enloquecidos se las ingeniarían para traspasar la cerca a fin de hacerse un pic-nic con los responsables? Si por humanidad no le surge un mínimo de contemplación, al menos, llame a su instinto de supervivencia y recapacite”. Quedaron mudos del cagazo. No habían pensado en las consecuencias … para su propia vida.
    Por eso digo que muchos desaforados no tienen idea de las consecuencias de sus propuestas violentas. Y eso ocurre porque sus pensamientos instantáneos no tienen la capacidad de visualizar futuro ni de hacer efectiva la internalización de un pasado plagado de casuísticas. No pueden comprender tampoco que por nacer en una sociedad moderna, de hecho han suscripto un contrato social que supone términos necesariamente relacionados. Por eso plantear supresión o desaparición del otro término de la relación social, es un imposible comunicacional, sociológico y demográfico. ¿Será que alguna vez podrá entenderse esto?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me da la impresión de que no tienen en claro tu razonamiento Claudia, por qué por algo en el `76 fueron desaparecidos con la escusa del combate a la subversión, algo que una gran parte de la sociedad dejó pasar por qué sintió que era cómodo creer que era así.
      Hoy ese horror es irrepetible, primero porque Nestor y Cristina instalaron en la sociedad ese valor que son los derechos humanos, además que de existir una amenaza social del diferente sólo se la identifica con el delincuente, gracias a los mierdos que la usaron para desgastar al Gobierno de La Presidenta, por lo que llevar a pensar en un peligro revolucionario inexistente es una tarea larga y difícil para quienes hoy no cuentan con esos tiempos porque los acontecimientos se les precipitan, tanto que recuerdo las palabras de Cristina cuando nos decía que dejaba un país incómodo..... para los que lo gobernasen, dado que a la conflictividad que caracterizó nuestra sociedad y que describe Manolo en su blog, se agregó el reverdecer de estos doce años, donde las comparaciones saltan por mas que las entierren en bóvedas, ¿o eran bobadas?
      Nunca menos y abrazos

      Eliminar